sábado, 14 de noviembre de 2015

Occidente en confusión

persona cara seria


Que humanista me defina mejor que pacifista no significa que no condene la beligerancia. En la guerra no gana nadie y fomenta un odio que se hereda y trasmite a las siguientes generaciones. En estos momentos me pesa el alma y para combatir esta sensación, me dispongo a escribir sobre dos puntos que me parecen relevantes para recobrar la armonía con nosotros mismos y el resto de seres humanos.

Es absolutamente primordial tener más empatía que nunca no solo con los árabes que vivan entre nosotros, sino con todos los inmigrantes con los que nos cruzamos y conocemos, puesto que posiblemente no serán días fáciles para ellos. La tragedia de París es el escaparate ideal para que los políticos con ideales ultra nacionalistas saquen con orgullo su bandera anti inmigración y hagan incrementar odios xenófobos entre la población.

Cuando nos toca a nosotros sufrir el terror y la barbarie de la guerra, que durante el 99,99% de nuestra vida ni la olemos; el miedo y el odio se abalanzan sobre nuestros corazones y a menudo, irónicamente, defendemos devolvérselo con la misma moneda y tomar medidas repugnantes como prohibir la inmigración. En estos días más que nunca, tenemos que propagar al prójimo nuestra ternura, inocencia, alegría y creencia en el ser humano. Al odio únicamente se le puede erradicar completamente con amor.

Un país, por su naturaleza, solo puede defender sus propios valores y ciudadanos. Un humano, por su naturaleza, está en poder de empequeñecer o agrandar las existencias de todas las demás personas mediante los valores con los que actúa y que trasmitirá a sus descendientes.

martes, 15 de septiembre de 2015

Edades


La vida se ve distinta dependiendo del cristal con el que se mire y para comprender mejor las diversas situaciones que se pueden dar, es necesario tener la capacidad de poder observarla utilizando diferentes lentes a voluntad. A continuación os voy a revelar una de las lentes que a menudo llevo conmigo.

No me ocurre el 100% de las veces ni pretendo asentar cátedra pero disfruto interactuando con las personas sin diferenciarlas escrupulosamente en niños, adultos y ancianos. Lo hago innatamente pues nunca he apreciado tantas diferencias entre unos y otros como la sociedad sugiere.

Por un lado, en contra de mi anterior afirmación, está claro que cuanto mayor es una persona, más experiencia adquiere y es capaz de tomar mejores decisiones. De la misma manera, es cierto que el cerebro humano nos invita según nuestra edad a actuar de diferentes maneras. Mientras la mente de una persona mayor se va preparando para la muerte y la va aceptando, la cabeza de un joven le invita a experimentar y a tomar riesgos.

Pero por otro lado, todos seguimos siendo seres humanos y actuamos en base a los mismos sentimientos y a la misma lógica. Las personas mayores también tienen multitud de miedos y son capaces de ilusionarse y sorprenderse por hechos cotidianos de la vida. Y los niños, al contrario de cómo se suele querer ver, tienen la capacidad de lidiar con situaciones altamente complejas.

Y es que una vez que nos quitamos las máscaras para dormir y nos deshacemos temporalmente de nuestros roles cotidianos, todos somos lo mismo. Seres humanos que viven vidas de seres humanos y que son traicionados por los sentimientos y sesgos de la mente. Al igual que los gatos viven vidas de gato y se comportan como gatos sin existir tanta diferencia entre sexos, razas y edades.

En definitiva, cuando veo a un niño no veo a una persona estúpida, con la cual solo se pueda actuar siempre como si él fuera gilipollas. Cuando estas con un niño, si le hablas como a un adulto, te responde como un adulto. No son subnormales, sino seres humanos con una capacidad intelectual muy parecida a la tuya. Cuando juegas con él, no debido a que es un niño y es lo único que puedes hacer con él, sino porque eres capaz de ver su grandiosidad como ser humano y de verle simultáneamente en todas las épocas que tiene por vivir, el niño te mira con ojos de infinita gratitud por tu simpatía. De la misma manera, a muchas personas mayores también les gusta divertirse jugando a videojuegos. Y esto no los convierte en niños, ya que la diversión no entiende de edades.

Todos tenemos un alma que por nuestra condición, está humanizada y nos empuja a vivir. Pero el alma comprende todas las edades de una persona. Si eliges probar esta lente, cuando veas cómo actúa un niño pequeño podrás intuir fragmentos de su futura personalidad. Al igual que conociendo a un anciano, podrás adivinar cómo ha sido su carácter durante su vida. Somos un 'Yo' que desde que nace hasta que muere no para ni un solo momento de sentir emociones y absolutamente todos sentimos las mismas cosas durante todas las edades, en mayor o menor medida.

lunes, 31 de agosto de 2015

Corrupción

Filosofia oriental

No hay visión más virgen que un alma inocente y espectáculo más sombrío que su padecimiento ante las sacudidas y golpes de la vida. Sacudidas que se diferencian de los golpes en que los primeros son pura naturaleza, muertes y desastres naturales; y los segundos son canallamente intencionados, por tanto, necesariamente atizados por seres humanos.

Los golpes pueden ser de diversa violencia pero hasta el más pequeño es trascendente. El corazón llora sangre y sus frutos maduran la bondad de nuestra alma para inmediatamente después, asomarse la muerte y pudrir tierras fértiles donde jamás volverán a crecer. Los ideales mutan en intereses, los estilos de vida propios en convenientes, el primer amor en amores de bolsillo, la vida en un simulacro fallido y la felicidad en una ficción.

Pero solo se pervierte quien ha fundado su vida en aparentar ser lo que no es y en conductas que ha adquirido para no ser distinto a los demás. Quien se ha adaptado a la sociedad para poder camuflarse y desvanecerse en la nada. Quien ha fracasado al no encontrar su lugar en el mundo y quien en busca de una vida mental cómoda, ha desatendido el empleo y mejora de las cualidades que nos hacen humanos y se ha dejado llevar por los instintos, pensamientos y modas de la época.



La sociedad piensa de los niños que son unos insensatos porque actúan sin prever las posibles consecuencias de sus actos. Yo pienso de los adultos que son unos hijos de puta por dejarse convencer con ideas sobre la vida realmente absurdas y después acometer con envidia y resentimiento hacia quienes han tenido los cojones de no dejarse corromper por los golpes de la vida.

¿Y tú, vives o no dejas vivir?

jueves, 4 de junio de 2015

Individuos

Ciclo sin fin


La impresión de haber conocido al mismo individuo 101 veces me atrapa y me causa la impresión de haber conocido al mismo individuo 101 veces. Todos iguales con distinta forma, todos diferentes con igual proceder. Alivio, bochorno, complacencia, culpa, diversión, desprecio, entusiasmo, felicidad, ira, miedo, orgullo, placer sensorial, asco, satisfacción, sorpresa, tristeza y vergüenza. 7.376.471.981 de seres humanos en la Tierra y tan solo son 17 sentimientos con los que nos regimos según Paul Ekman.

La inquietud de haber conocido muchas más veces al chaval orgulloso sin nada por lo que debería sentirse virtuoso que al chaval virtuoso con mucho por lo que debería sentirse orgulloso. La vida gira y gira cada nuevo día como una ruleta en la que la probabilidad de que te toque un número bajo quintuplica a uno alto. La impresión de haber conocido al mismo individuo 101 veces me atrapa y me causa la impresión de haber conocido al mismo individuo 101 veces. Todos iguales con distinta forma, todos diferentes con igual proceder.

domingo, 1 de marzo de 2015

Polimatía

Sabiduria conocimiento disciplinas

El capitalismo introdujo en nuestras sociedades cambios en nuestra forma de vivir y de trabajar que han transformado la vida humana. La tremenda competitividad que incentiva ha creado el mundo tecnológico y la “democratización” de la que nos provee internet. Pero el que algo quiere algo le cuesta. Para poder ser más productivos en el trabajo hemos debido especializarnos en una determinada materia.

En mi opinión, en una época en la que todo está al alcance de la mano, el ser humano no está ni siquiera cerca de sacar todo el potencial que tiene dentro. Nos hemos centrado descaradamente en la capacidad que poseemos para hacer ciencia y crear tecnología y hemos ido renunciando a otras facetas que se ha demostrado, también hacen falta en el mundo.

La gente de letras ya no aporta sabiduría y los de números solo aportan más números. Más número de tecnologías, más esperanza de vida, más número de facilidades, etc. Y sin embargo, nada han podido hacer para reducir guerras, reducir el hambre en el mundo, aportar verdadero raciocinio a la humanidad.

Necesitamos visión global. Que cada persona sea capaz de ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Un cambio crítico en la educación que damos a los jóvenes. Visionarios. Gente integradora, capaz de satisfacer a unos y otros sin conflictos. Jóvenes que sepan razonar, pero no de los que creen que ser libre pensador es escribir sobre un tema 30 líneas y se crean los amos de la barraca; sino de los que en su afán de querer saber, aprender y contribuir al mundo, sean capaces de leer libros bien densos de diversas materias y conviertan su vida en su discurso filosófico, cambiando con su actitud a la sociedad.

Hablemos del futuro. Según el Proyecto milenio los principales desafíos globales para la humanidad son los siguientes: Desarrollo sostenible y cambio climático, Agua limpia, Población y recursos, Democratización, Perspectivas de largo plazo, Convergencia global de tecnología de información, Brecha ricos-pobres, Temas de salud, Capacidad para decidir, Paz y conflicto, Situación de la mujer, Crimen transnacional organizado, Energía, Ciencia & Tecnología y Ética global.

No son cuestiones que un conjunto de individuos puedan resolver por sí solos, sino que se precisa de personas que aparte de saber profundamente de los temas mencionados, sean lo suficientemente sabios como para cooperar y se comporten como líderes en quienes podamos confiar. La ciencia, al igual que ocurre con cualquier tipo de conocimiento es una herramienta más, que de no ser utilizada como es debido, no sirve absolutamente para nada. Tenemos la ilusión de que el progreso es infinito y que se desarrolla de manera natural y debemos esforzarnos en eliminar dicha visión de la sociedad. Si el ser humano no empieza a funcionar de manera distinta, corremos el peligro de quedarnos sin recursos y estancarnos como una vez sucediera en la edad media. Nos faltan grandes dosis de sabiduría. ¿Dónde la encontramos?

La polimatía (del griego πολυμαθία, el aprender mucho −de μανθάνω, aprender y πολύ mucho−) es la sabiduría que abarca conocimientos sobre campos diversos de la ciencia o las artes. Así, un polímata (en griego: πολυμαθής )?, que quiere decir «que conoce, comprende o sabe de muchos [campos]», sería un individuo que destaca en diversas ramas del saber. El término se refiere a personas cuyos conocimientos no están restringidos a un área concreta, sino que dominan diferentes disciplinas, generalmente las artes y las ciencias. La mayoría de los filósofos de la antigüedad eran polímatas, tal como entendemos el término hoy en día. 
También se utilizan los términos Hombre Renacentista u Hombre del Renacimiento y, con menos frecuencia, Homo Universalis (expresión latina que podría traducirse como «hombre de espíritu universal»). Este concepto fue desarrollado durante el Renacimiento italiano por uno de sus máximos representantes, el arquitecto Leon Battista Alberti (1404-1472), que afirmó que "...el artista en este contexto social no debe ser un simple artesano, sino un intelectual preparado en todas las disciplinas y en todos los terrenos". Esta idea recoge los principios básicos del humanismo del Renacimiento. Se caracterizaba por considerar al hombre como un ser todopoderoso, con capacidades ilimitadas para el desarrollo, y exhortaba a la gente a abarcar todos los campos del conocimiento y desarrollar sus capacidades al máximo. Por este motivo, muchos hombres en el Renacimiento hicieron florecer notablemente la cultura y el arte. 
La mayoría de los polímatas se guiaron por este ideal renacentista. No obstante, entre ellos encontramos genios que pertenecieron a épocas muy alejadas en el tiempo. - Wikipedia.
El capitalismo ha aportado grandes dosis de bienestar a una parte del género humano pero década tras década se hace más evidente que la sociedad necesita complementarse con gente polímata. Gente que sepa combinar distintas disciplinas para llegar más allá. Necesitamos de personas sabias que guíen a la sociedad y que sirvan a los jóvenes de ejemplo para ser mejores personas.

Lo creo así porque la gente especializada también tiene sus sesgos. Los especialistas tienden a estancarse en sus propios puntos de vista. Olvidan que la realidad es plural y que su sola aproximación a ella es fragmentada. En ese camino, pierden la perspectiva y explican cualquier situación desde el área correspondiente. Su excesiva focalización les impide analizar las cosas desde diversos ángulos, mentalidad necesaria si queremos ver todo el dibujo, es decir, el sistema completo. La sociedad.

No extraña en absoluto que la polimatía fuera un rasgo principal tanto de la Antigua Grecia como del renacimiento. La sociedad ha olvidado que la filosofía de vida enseñada desde la antigüedad pretendía formar seres humanos críticos, con un raciocinio propio y preparado para improvisar y ser creativo. El renacimiento fue el resultado una vez más, de que el ser humano se diera cuenta de que es capaz de aprender, ejecutar y alcanzar todo aquello que se proponga.

Necesitamos de una nueva era de sabios que sean capaces de crear. Pero no de crear letras o números, sino nuevas sociedades que mejoren las capacidades del ser humano y se le eduque para que sepa de todo. No todo el mundo está capacitado para obtener tal cantidad de conocimiento, pero creo firmemente en que al menos el 50% de los españoles podrían a los 25 años sacarse las carreras de filosofía, matemáticas, física y arte (por mencionar algunos ejemplos) si la sociedad se empezara a tomar en serio el colegio (que actualmente es una basura y no se aprende absolutamente nada que perdure en el tiempo más de una semana) y la universidad (demasiados profesores en demasiadas universidades que no saben enseñar).

Gracias a los increíbles avances de la ciencia, estamos a las puertas de entrar en la gran era del conocimiento, que difiere de la de la Información en la necesidad de dar valor a todo la información recogida. Y de momento nos negamos a ingresar. No estamos sabiendo adquirir dicho conocimiento para transformar la realidad. De hecho, a día de hoy es la información quien nos moldea a su antojo.

Acabemos la labor que inició el renacimiento y convirtámonos en Homo Universalis. No es cuestión de memorizar el saber, sino de saber pensar. No olvidemos tampoco que la polimatía conduce a una alta creatividad, pero también a una gran armonía en las relaciones humanas. Precisamente la característica que requiere actualmente la sociedad para tener éxito en la consecución de los desafíos globales de este siglo. Cambiemos el paradigma.

martes, 24 de febrero de 2015

Inteligencia artificial: Fundamentos filosóficos

Ojo ordenador maquina


Mucho se ha hablado de la inteligencia artificial pero pocos saben realmente de qué se trata. Hollywood es quien con más empeño ($$$), más ideas nos ha plantado en la cabeza. Sin embargo, es nuestro cerebro quien moldea todas esas inconexas ideas que hemos ido absorbiendo para dar sentido al mundo en el que vivimos. Nuestra mente busca de manera automática las explicaciones más razonables posibles (en base a nuestros conocimientos previos) a lo que captan nuestros sentidos y las inserta en nuestra mente sigilosamente para construir la realidad.

Tener conocimientos es saber manejarse mejor en el mundo. Trabajaré la inteligencia artificial en una serie de entradas. Algunas tendrán contenido de carácter más subjetivo y otras serán más descriptivas con el importante objetivo de haceros entender de qué trata todo esto.

El boom de la inteligencia artificial se está dando actualmente debido a que es hoy cuando el ser humano ha alcanzado los medios mínimos para poder desarrollarla. No obstante, nos equivocaremos si pensamos que se trata de una disciplina totalmente nueva. Los fundamentos que han hecho posible su rápida evolución vienen de atrás: Filosofía, Matemáticas, Económicas, Neurociencia, Psicología, Ingeniería de computación, Cibernética, Lingüísticas, etc. Todas han contribuido en sus respectivos campos a lo largo de los últimos 2000 años para formar la teoría que da forma a la IA actual. En esta entrada, nos centraremos en sus fundamentos filosóficos aunque considero importante dar pinceladas de otros campos relacionados para complementar nuestra idea de IA. Las matemáticas y naturalmente, la informática tienen mucho que decir.

Cuando nos referimos a inteligencia artificial, lo primero que nos viene a la cabeza son robots que de forma autónoma se mueven y piensan. He de aclarar que la IA es mucho más que maquinas antropomórficas. No obstante, me parece adecuado enfocar la entrada hacia los robots para la realización de esta entrada.

El ser humano para poder construir dichos autómatas necesita primero teorizar y comprender las respuestas que durante siglos, han dado los filósofos a diferentes cuestiones. Tenemos que tener en cuenta que pretendemos hacer que los robots piensen por si mismos ¿Es posible fabricar robots que piensen por si mismos sin saber nosotros lo que es el pensamiento? ¿Habría sido posible llegar a la luna sin saber que es la gravedad? No.

A continuación, se estudiarán las respuestas que distintos filósofos han dado a preguntas que deben ser resueltas para la consecución de una verdadera inteligencia artificial. Recomiendo pararse un momento a pensar en la fuerza y profundidad que poseen las siguientes preguntas antes de continuar leyendo, ya que el resto de la entrada gravita sobre ellas.

          • ¿Se pueden utilizar reglas formales para extraer conclusiones válidas?
          • ¿Cómo se genera la inteligencia mental a partir de un cerebro físico?
          • ¿De dónde viene el conocimiento?
          • ¿Cómo se pasa del conocimiento a la acción?

¿Se pueden utilizar reglas formales para extraer conclusiones válidas?

Esta pregunta intenta averiguar si existe algún tipo de regla matemática, y por tanto objetiva, que defina si algo es verdad o falso sabiendo de antemano algunas premisas. Es básico que los robots puedan discernir entre ambas para que sepan actuar de una manera adecuada.

Este proceso nuestro cerebro lo hace de forma automática pero a una maquina le tendremos que implantar nosotros dichas reglas de razonamiento. Los seres humanos, si vemos que el suelo esta mojado, inferimos que ha llovido. Elegimos que película vamos a ver en el cine teniendo en cuenta premisas iniciales; si nos gustan las películas de acción y sabemos que Rocky II es una película de acción, inferimos que nos va a gustar.

Estamos hablando de la lógica, disciplina que fundo Aristóteles (384 a. C. - 322 a. C.) y que en algunos colegios se estudia brevemente en la clase de Filosofía. Fue el primero en formular un conjunto preciso de leyes que gobernaban la parte racional de la inteligencia y permitían extraer conclusiones mecánicamente a partir de premisas iniciales.

Aunque nació como rama de la filosofía, en el siglo XIX se demostró que la lógica mantenía una íntima relación con las matemáticas y en el XX ha sido aplicada a la informática. A continuación un extracto de la Wikipedia.

Así como el objeto de estudio tradicional de la química es la materia, y el de la biología la vida, el de la lógica es la inferencia. La inferencia es el proceso por el cual se derivan conclusiones a partir de premisas. La lógica investiga los principios por los cuales algunas inferencias son aceptables, y otras no. – Wikipedia.

Entonces la siguiente cuestión es, ¿Cómo realizamos dicha inferencia?

Para explicar cómo funciona la lógica, vamos a realizar un ejemplo muy simple. Comenzaré colocando las herramientas que necesitamos para poder realizar la inferencia y después describiré el proceso poco a poco. Al ser nuestro objetivo demostrar una implicación lógica, necesitaremos de la tabla de verdad de implicación y de una proposición compuesta.

La proposición que vamos a analizar es “Si llueve entonces el suelo se moja” y la tabla de verdad es la siguiente:

Tabla de verdad de “implicación”

         P                                  Q                                P -> Q

Verdadero                  Verdadero                  Verdadero
Verdadero                      Falso                          Falso
     Falso                      Verdadero                  Verdadero
     Falso                          Falso                         Verdadero

Si dividimos nuestra proposición compuesta en dos proposiciones simples, tenemos que:

“p = ha llovido”
“q = el suelo está mojado”.

¿Cómo sabemos si el razonamiento descrito en la proposición “Si llueve entonces el suelo se moja” es verdadero o falso?

La tabla de verdad de implicación nos lo chiva todo. La tabla de verdad describe las 4 opciones disponibles: Que llueva y el suelo esté mojado, que llueva y el suelo no esté mojado, que no llueva y el suelo esté mojado y que no llueva y el suelo no esté mojado.

Que llueva y el suelo esté mojado (Primera fila de la tabla de verdad): El resultado ("P -> Q") es verdadero. Es lógico pensar que si llueve, el suelo por fuerza estará mojado.

Que no llueva y el suelo esté mojado (segunda fila): El resultado es verdadero. Puede ocurrir que no haya llovido y el suelo esté mojado. Por ejemplo, si alguien ha limpiado la acera con una manguera.

Que no llueva y el suelo no esté mojado (cuarta fila): El resultado es verdadero. Si no llueve, lo normal es que el suelo no esté mojado.

Que llueva y el suelo no esté mojado: El resultado es falso. La tabla de verdad nos está indicando que se trata de un razonamiento erróneo. Si el suelo no está mojado, a nadie se le ocurriría pensar que ha llovido. Es ilógico.

Implantando dicha lógica en los robots haremos posible que los robots puedan comportarse y pensar de manera más racional.

¿Cómo se genera la inteligencia mental a partir de un cerebro físico?

Ahora que sabemos que un conjunto de reglas pueden describir la parte racional y formal de la mente, el siguiente paso es considerar la mente como un sistema físico. ¿Qué es el cerebro? ¿Podrán los robots tener cerebros o alguna estructura que se le asimile?

René Descartes (1596 - 1650) proporciona la primera discusión clara sobre la distinción entre la mente y la materia y los problemas que surgen. A pesar de ser denodado defensor de la capacidad de razonamiento, Descartes fue un defensor del dualismo. Sostenía que existe una parte de la mente (o del alma o del espíritu) que está al margen de la naturaleza, exenta de la influencia de las leyes físicas. Una alternativa al dualismo es el materialismo, que considera que las operaciones del cerebro realizadas de acuerdo a las leyes de la física constituyen la mente.

De tener Descartes razón, la construcción de un robot con inteligencia artificial que se parezca a la humana sería imposible. Solo Dios puede otorgar un alma a un ser. De todas formas, mientras no se demuestre la existencia del alma, se asume que el materialismo es una mejor manera de explicar la mente humana.

Sin embargo, uno de los problemas de una concepción puramente física de la mente es que parece dejar poco margen de maniobra al libre albedrío: si el pensamiento está totalmente gobernado por leyes físicas, entonces una piedra podría decidir caer en dirección al centro de la Tierra gracias a su libre albedrío. El libre albedrío es simplemente la forma en la que la percepción de las opciones disponibles aparece en el proceso de selección. Según este acercamiento, pensamos lo que pensamos y actuamos como actuamos simplemente porque así estamos programados. Somos un producto cualquiera de la naturaleza.

El libre albedrío es un tema recurrente a lo largo de la vida de este blog. Me remito a dejar algunos links de las últimas entradas relacionadas con el concepto del libre albedrío como ilusión creada por el cerebro. El suicidio. Coherencia existencial. FILOSOFÍA con mayúsculas. El laberinto sentimental: Parte II.

¿De dónde viene el conocimiento?

Dada una mente física que gestiona conocimiento, el siguiente problema es establecer las fuentes de este conocimiento. El movimiento empírico, se caracteriza por el siguiente aforismo: “Nada existe sin que haya pasado antes por los sentidos”. Si introducimos la mano en la sartén y nos quemamos, aprendemos para el resto de nuestra vida que con el fuego no se ha de jugar.

El empirismo es una teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia, ligada a la percepción sensorial, en la formación del conocimiento. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento, no sólo en cuanto a su origen sino también en cuanto a su contenido. Se parte del mundo sensible para formar los conceptos y éstos encuentran en lo sensible su justificación y su limitación. – Wikipedia.

David Hume (1711 - 1776) propuso lo que actualmente se conoce como principio de inducción: las reglas generales se obtienen mediante la exposición a asociaciones repetidas entre sus elementos. Al igual que hice con la lógica, podría haber explicado un ejemplo real pero las matemáticas se complican y no deseo dar mas complejidad a la entrada.

Para la filosofía, la inducción es el procedimiento que consiste en extraer, a partir de observaciones o experiencias particulares, el principio general que está implícito en ellas. Esto quiere decir que el razonamiento inductivo permite obtener una conclusión general a partir de premisas con datos particulares. - Wikipedia.

Como he dicho también tiene su reflejo de forma matemática.

El número entero a, tiene la propiedad P,. El hecho de que cualquier número entero n, también tenga la propiedad P, implica que n+1, también la tiene. Entonces todos los números enteros a partir de a, tienen la propiedad P. – Wikipedia.

Según dicho principio, la ciencia comienza con la observación; la observación proporciona una base segura sobre la que se puede construir el conocimiento científico, y el conocimiento científico se deriva, mediante la inducción, de los enunciados observacionales. La Inducción, como una de las formas más importantes de razonamiento, es uno de los principales descubrimientos de la Lógica, como ciencia del conocimiento.

Pero aún se puede ir más allá. El famoso Círculo de Viena, liderado por Rudolf Carnal (1891 - 1970), desarrolló la doctrina del positivismo lógico. Si el positivismo defendía el método científico como única forma válida de conocimiento, el positivismo lógico va un paso más allá, y limita el método científico a lo empírico y verificable.

Si bien los empiristas lógicos intentaron ofrecer una visión general de la ciencia que abarca principalmente sus aspectos gnoseológicos y metodológicos, tal vez su tesis más conocida es la que sostiene que un enunciado es cognitivamente significativo sólo si posee un método de verificación empírica o es analítico, tesis conocida como "del significado por verificación". Sólo los enunciados de la ciencia empírica cumplen con el primer requisito, y sólo los enunciados de la lógica y las matemáticas cumplen con el segundo. - Wikipedia.

¿Cómo se pasa del conocimiento a la acción?

El último elemento en esta discusión filosófica sobre la mente es la relación que existe entre conocimiento y acción. Este asunto es vital para la IA, ya que la inteligencia requiere tanto acción como razonamiento. Más aun, simplemente con comprender como se Justifican determinadas acciones se puede llegar a saber cómo construir un agente cuyas acciones sean justificables (o racionales). Aristóteles argumenta que las acciones se pueden justificar por la conexión lógica entre los objetivos y el conocimiento de los efectos de las acciones.
Nosotros no reflexionamos sobre los fines, sino sobre los medios. Un médico no reflexiona sobre si debe curar, ni un orador sobre si debe persuadir… Ellos asumen el fin consideran como y con qué medios se obtienen, y si resulta fácil y es por tanto productivo; mientras que si solo se puede alcanzar por un medio se tienen en consideración como se alcanzara por este y con qué medios se obtendrá este, hasta que se llegue a la causa primera… y lo último en el orden del análisis parece ser lo primero en el orden de los acontecimientos. Y si se llega a un estado imposible, se abandona la búsqueda, como por ejemplo si e necesita dinero y no se puede conseguir; pero si hay una posibilidad se intentara. - Inteligencia artificial un enfoque moderno, 3da ed, Capítulo 1.2.

Personalmente me parece muy interesante el punto de vista de Aristóteles. El ser humano tiene conocimiento y lo usa con el fin último de llegar al objetivo final. En base a un objetivo se analiza mentalmente cada una de las posibilidades con las que contamos y si alguna satisface nuestra necesidad, actuamos.

Sin embargo, el análisis basado en objetivos es útil, pero no indica que hacer cuando varias acciones nos llevan a la consecución de objetivo, o cuando ninguna acción facilita su completa consecución. El libro utilitarismo de John Stuart Mill propone la idea de un criterio de decisión racional en todos los ámbitos de la actividad humana.

El utilitarismo es a veces resumido como "el máximo bienestar para el máximo número de personas". De este modo el utilitarismo recomienda actuar de modos que produzcan la mayor suma de felicidad posible en conjunto en el mundo. - Wikipedia.

Resumiendo la entrada. Para poder "enseñar" a los robots a comportarse de manera inteligente, necesitamos primero analizar y comprender como nos comportamos los humanos desde un punto de vista objetivo, racional, científico. Nos hemos preguntado si existen reglas objetivas que gobiernas nuestras acciones. Si el cerebro humano es puramente físico. Cómo aprende el ser humano y con que criterio procedemos para tomar una acción. 

Fuentes: Inteligencia artificial un enfoque moderno, 3da ed.