Ir al contenido principal

El orgullo


Ojo cubierto con pluma

Como en toda civilización, la occidental se rige por una serie de valores que la distinguen de otras. Estos valores en su mayor medida son heredados de las precedentes y tan solo unos pocos son fruto del caldo de cultivo que ha generado la nueva civilización. Hoy hablaré del orgullo, sentimiento que escenifica la egocéntrica doble moral occidental.

Desde pequeño se nos enseña que tener orgullo es perjudicial. Algo que solo nos puede llevar por el camino de la amargura. Por ejemplo, no hay que tener orgullo cuando se pierde en una competición o cuando en una discusión se establece que no tenías la razón. En muchos casos, está relacionado con el saber perder cuando no se gana. Sin embargo, como siempre que aprendemos algo sin meditarlo previamente, entra en contradicción con otras enseñanzas. Y es que… ¿El tener orgullo cuando se pierde y el estar orgulloso de ti mismo cuando se gana, no son acaso el mismo sentimiento? No obstante, nadie nos ha dicho que estar orgulloso de ti mismo sea malo.

La siguiente pregunta no se antoja fácil. ¿Es malo estar orgulloso de uno mismo? Desde mi punto de vista, no se trata de un sentimiento especialmente maligno pero de alguna manera evoca matices egocéntricos que nada ayudan a nuestro desarrollo como persona.

Por una parte, aunque en teoría estar orgulloso de uno mismo y ser orgulloso no son los mismos conceptos, están bastante ligados el uno al otro y en la práctica son bastante difíciles de diferenciar a la hora de “elegir” como sentirnos tras un acontecimiento. Por otra parte, en casi la totalidad de las ocasiones nos sentimos orgullosos por sucesos donde el azar ha tenido mucho que ver en nuestro éxito, lo cual pone en cuestión si verdaderamente deberíamos estar tan satisfechos. Ver entrada Probabilidades. Pongamos un ejemplo muy sencillo pero adaptable a cualquier situación.

Los alumnos tienden a sentirse orgullosos después de cumplir un objetivo después del examen. Si el objetivo era aprobar, al obtener un 5 o un 6 pueden sentirse orgullosos de sí mismos y sin embargo, razonándolo, realmente puede no tener mucho sentido porque en un examen te han podido caer 3 preguntas de las 10 que podían haber salido. Es decir, es posible que te hayan tocado preguntas que sabias mucho mejor que otras, por puro azar. También pueden haber intervenido más hechos. Como que el profesor haya decidido poner un test más sencillo este año o que no quiera perder tiempo de sus tan ansiadas vacaciones en corregir rigurosamente los exámenes. ¿Es lógico sentirse orgulloso de éxitos donde no está clara la relación entre tu acción y el suceso resultante? No, y aun así a menudo caemos en la trampa. Estamos tan inmersos en la cultura del éxito y del fracaso que ni siquiera consideramos estadios intermedios a la hora de analizar un suceso.

Os estaréis preguntando… ¿Si no debo sentirme orgulloso, como tendría que sentirme? No tengo una única respuesta. Cada persona es un mundo y no pretendo hacer un dogma; simplemente haceros pensar. Como ejemplo personal, yo no logro sentirme orgulloso por haber finalizado una carrera universitaria, sencillamente tengo la capacidad. Ni siquiera puedo sentirme orgulloso del esfuerzo hecho, pues incluso la capacidad de esfuerzo en un tanto por ciento, es una característica dada.

Consulte el

Comentarios

  1. Bueno, algunas dosis de "sentirse orgulloso" no vienen nada mal, pero como en todo ya sabemos qué pasa con los extremos y los excesos o sobredosis de ciertas cosas. Yo me sentí muy orgullosa de mí misma cuando acabé mi carrera...Je je je...

    Un beso Alejo!

    ResponderEliminar
  2. Excelente tu trabajo debemos aprender a tener esa cuota de humildad en todo lo que hacemos y cuando nos sobrepasamos en orgullo podemos llegar a ser arrogantes, un cordial saludo buen aporte te dejo mi blog si quieres pasarte http://desarrolloindependiente.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  3. ¡Gracias a los dos por contestar!

    Por supuesto que estoy de acuerdo contigo Sofya. La verdad es que para hacer verdadera filosofía o al menos, mostrar al mundo nuestros ejercicios de libre pensamiento es esencial dominar el lenguaje en todas sus facetas y esto me falta. Tengo el consuelo de pensar que quien quiera entender lo que pretendo expresar, lo logrará.

    ¡Hola Felipe! Muchisimas gracias por tu comentario de nuevo. Tu blog realmente parece interesante y no le quitaré ojo.

    ResponderEliminar
  4. Creo que hay que diferenciar al orgullo visto como un sentimiento que nos hace sentirnos superiores, al orgullo visto como amor propio... En el primer caso interviene el ego y en el segundo el "corazón", este último no admite comparaciones.

    Acabo de descubrir tu espacio, Alejo. Me parece muy interesante y muy en la línea de mis inquietudes... te seguiré de cerca :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Confianza y tranquilidad

Hasta el imprevisto más grande se puede solucionar en poco tiempo con un buen estado anímico y el más pequeño alargarse y atragantársete con uno inadecuado. Entre los elementos que conforman un buen estado de ánimo, he optado por hablar de la confianza y de la tranquilidad porque son los que en este momento concreto de mi vida más aprecio. Que habitualmente no se den como estado natural de las cosas, no quita para que en la medida de lo posible y sin ofuscarse, se busquen. De la afirmación escrita al principio se pueden obtener una serie de conclusiones sencillas pero fundamentales sobre algunas elecciones que hacemos en la vida. Conviene rodearse de amigos que generen un buen ambiente y por tanto, tranquilidad; para no malgastar ni siquiera una gota de tu energía mental en protegerte del veneno que emiten las malas relaciones. Por supuesto, tener numerosos amigos no es necesariamente bueno. Existen bastantes personas que poseen escasos amigos pero mucho más valiosos que l

El ser humano completo

El convertirse en un ser humano completo debería ser objetivo principal de todas las personas a lo largo de sus vidas. Nacemos animales, primarios, donde lo que nos rige es el cerebro reptiliano. Sin embargo, tenemos la increíble posibilidad de llegar a ser personas, y por tanto, a alcanzar una felicidad de nivel más elevado. Un hombre completo es todo lo contrario a aquella persona que trabajaba en las fábricas de la revolución industrial. Un hombre que durante meses y meses colocaba arandelas en tuercas sin descanso. Este hombre no era considerado un ser humano, sino un animal. Estaba totalmente alienado. En la actualidad, está de moda criticar al hombre occidental por perder mucho tiempo viendo “el sálvame y el fútbol”, pero al igual que sucede cuando se habla mucho y se hace poco, darse cuenta de un mal hábito no sirve de nada si no se investiga no solo porque lo hacemos, sino también que podemos hacer para esquivar este errático comportamiento en nuestras vidas y pod

Ética. Parte 2: Definición y modos de comprender lo moral

El libro en el que me he basado para la parte 2 y 3 de esta serie de entradas se titula “Ética”, de Adela Cortina y Emilio Martinez. Se trata de un libro escrito con propósito educativo y que encaja perfectamente como material básico para las siguientes publicaciones. He modificado parte del texto citado para que se entienda mejor y encaje mejor con la estructura de la entrada. Ética La ética es la rama de la filosofía que estudia la bondad o la maldad de los comportamientos. Tiene como centro de atención las acciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada. Filosofamos para encontrar sentido a lo que somos y hacemos; y buscamos sentido para colmar nuestras ansias de libertad, dado que la falta de sentido la experimentamos como cierto tipo de esclavitud. Con el objetivo de encontrar dicho sentido a la vida, la ética se dedica a la reflexión sobre la moral. Pretende explicar los concep

Términos y condiciones de uso

Que nadie me escupa cuando menosprecie su conocimiento cultural. Que nadie se enrabie cuando no me posicione a su favor en debates altamente dogmatizados. Que nadie se enoje al leer mis críticas sobre lo poco práctico de actuar en base a una determinada ética. Que nadie se irrite cuando le diga que su relación sentimental le ha condenado por siempre. Que nadie me atice cuando le defina como un estúpido animal preprogramado. Porque será alguien como yo quien le guie cuando muera en vida, cuando se dé cuenta de que la vida no tiene sentido per sé y necesite de consejos no-basados en conocimiento interesadamente absorbido para evitar confrontar el desierto de lo real .

El club de los poetas muertos

La película gira en torno al pensamiento crítico y a la necesidad interior de propagarlo del profesor de literatura, John Keating, quien no duda en abrir las mentes de los estudiantes para introducirles el concepto Carpe Diem (el texto de la foto). Y es que ambos son conceptos que se necesitan mutuamente. No es posible ejercer el pensamiento crítico si no se tiene una filosofía de vida en la que tu Yo interior te urja a aprender lo máximo posible, a ser lo máximo posible, a ayudar lo máximo posible y por tanto, a vivir lo máximo posible. Es totalmente necesario el querer vivir plenamente, para poder llegar a tener alguna posibilidad de hacerlo. Al mismo tiempo, ejercer correctamente el concepto Carpe Diem requiere del pensamiento crítico en la medida de que hace falta romper con las “normas preestablecidas” para tener la posibilidad de vivir al 100%. Es indudable que nos tenemos que adaptar a la sociedad pero siempre desde nuestro yo, sin quebrar nuestra alma para que s