jueves, 15 de mayo de 2014

Sabiduría

Lampara en mano

Lo que antes para mí era una sensación. Poco más de un presentimiento. Una mera intuición. En mi mente ha finalizado convirtiéndose en cuchicheo entre neuronas y posteriormente en un secreto a voces.

¿A quiénes se les considera grandes mentes en la actualidad? A las personas que trabajan en grandes firmas y ganan mucho dinero debido a que se han especializado en algo concreto. Como en la gran mayoría de las ocasiones este hecho por sí solo no es dañino en absoluto pero, ¿Qué pasa cuando estas personas solo tienen conocimientos de la materia en la que trabaja? ¿Qué pasa cuando los que más dinero ganan no son los más aptos para encabezar la raza humana? ¿No estaríamos dando un incentivo para que dichas personas no se esfuercen en obtener sabiduría? ¿Qué pasa cuando se desecha al último escalón social a las personas que realmente tienen valores y conocimientos que aportar y enseñar a los demás? ¿Qué pasa cuando en el mundo la cantidad de sabios disminuye considerablemente?

Sinceramente no pienso que ningún ser humano pueda llevar una vida digna sin dedicar al menos parte de su existencia al conocimiento. ¿Qué es el conocimiento? El conocimiento es lo que se adquiere al tratar de conocer activamente sobre la vida. Coincido en que no todo el mundo tiene la oportunidad de detenerse a pensar sobre la vida pero este no es motivo para engañarnos sobre la naturaleza humana. El alma humana pide a gritos información para ir conformando su mente y en nuestras manos está que tipo de información suministrarle.

De manera natural estamos interrelacionados con los demás seres de nuestra especie. A veces, la sensación de desamparo, tristeza y vacío que nos golpea en el día a día sobre cómo estamos utilizando nuestras vidas, no solo es inducida por nuestras acciones y pensamientos, sino que la misma sociedad nos la contagia y en peor de los casos, la implanta en nuestras vidas. Según mi parecer y respondiendo a la última pregunta del primer parrafo, esto es consecuencia directa de lo que ocurre cuando la cantidad de sabios y de conocimiento real se reduce en una sociedad y por tanto, la sabiduría de la especie.

Filósofos y artistas. Racionamiento y emotividad. Dos características que nos hacen humanos. Dos ramas del árbol del conocimiento. Denigradas. Adjetivos que se utilizan en sentido peyorativo sin ningún tipo de pudor. Profesiones que han perdido su significado. Otro síntoma más de la pérdida de valores en nuestra civilización. Civilización que nos ha llevado a la sociedad de derecho y libertad donde vivimos y a la cual los que mandan están tendiendo una zancadilla con nuestro visto bueno.

Qué decir sobre filósofos y artistas. Es sano no seguir a un único filósofo, profesor, escritor o persona, sino empaparse sobre varias corrientes filosóficas; está bien que te guste la música, leer, o el cine pero está mejor interesarte sobre distintas artes para expandir tu mente más allá de lo inmediatamente continuo a ti. Que a tus círculos cercanos no les guste ir a museos, hacer viajes o hacer deporte… no significa que no halles en alguno de ellos la explosión de creatividad que necesitabas para volver a nacer.

Concluyendo. Echo en falta la figura de personas que al menos pongan en entredicho la filosofía imperante en la actualidad. Ni siquiera pido que los filósofos y poetas reinen el mundo. Simplemente que exista una teoría filosófica o una estilo de vida más o menos popular, que haga apreciar a la gente que se puede vivir de otro modo. Una filosofía de vida que tenga como base al ser humano y no a las grandes empresas. Una filosofía de vida de estilo renacentista. La sociedad debe tener como punto central al ser humano y en torno a él, hacer imperar el reino de la mente y la consciencia.

Para acabar un texto que justamente hoy ha caído en mis manos y que encaja razonablemente bien con la temática:
Platón definió al ser humano insistiendo en sus capacidades para lograr unos objetivos morales y despertarse de un sueño que sí bien le ofrecía una felicidad fácilmente alcanzable no era a su medida, es decir, no era conforme a su dignidad. El Hombre debía tener conciencia de la existencia de criterios morales inmutables y debía descubrirlos si quería entender el mundo y a sí mismo. No debía conformarse con la realidad en la que vivía y ni siquiera aprovecharse de ella, para buscar sus únicos fines egoístas, al detrimento de los demás. Podía lograr un fin mayor, con un estado máximo de felicidad, si pretendía ir más allá de una realidad mundanal ilusoria, recurriendo a sus facultades morales y comportándose de acuerdo con un ideal de Justicia.
Fuente: http://e-archivo.uc3m.es/bitstream/10016/3052/7/Tesis_Pele.pdf 


4 comentarios:

  1. Leí hace poco que el amor, la felicidad y el sentido es lo que nos hace vivir con calidad, que una existencia tiene que tener estos ingredientes para alcanzar la meta, sea cual sea esta, pues a fin de cuentas estos tres aspectos pueden ser dadores del equilibrio óptimo para vivir en el sentido más estricto de la palabra.
    Hay desamor, infelicidad y carencias importantes que nos llevan a no encontrar el sentido a la vida y esto es porque hay una pérdida importante de valores y como tú bien dices, de una filosofía acorde a nuestras necesidades reales, que no conseguimos ver por cierto. Así es muy dificil alcanzar la sabiduría de la que tu
    hablas, porque no creo que ésta se encuentre en los conocimientos de determinadas materias, yo pienso que la sabiduría real viene dada por el saber vivír y el saber morir, y andamos muy lejos de saber hacer sendas cosas.
    Me ha encantado tu post, comparto al cien por cien lo que planteas, y desde luego estamos abocados al fracaso como especie con inteligencia y razón, pues con nuestros avances estamos contribuyendo a nuestra auto-destrucción, y este es sin duda el más estrepitoso de los fracasos para una especie tan dotada como la nuestra.

    Un abrazo Alejo! :)

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  2. Saber vivir y saber morir. Un resumen bastante general pero a la vez muy certero... ¡Me gusta!

    Gracias por el comentario Sofya :)

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  3. Binta y la gran idea un corto bastante popular que plantea de manera rompedora la diferencia de la escala de valores entre el norte y el sur. Hagamos como los pájaros.

    También se puede encontrar por partes en castellano.

    https://www.youtube.com/watch?v=lE8-QeON93Q

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    1. ìJuan! Que agradable es verte aquí. Aunque no te lo creas he visto el vídeo entero y me ha gustado mucho.

      Creo que las ideas preconcebidas, los hábitos interiorizados, la presión social de la sociedad... hacen que la mayoría de las personas se sientan bien donde están, y no se arriesguen a echar un vistazo a otras culturas por miedo a que dichas culturas deshagan su actual esquema mental sobre el mundo..

      Hagamos como los pájaros.

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