domingo, 1 de diciembre de 2013

Contra el marketing


Cartel vendido


Es el pilar sobre el que se sostiene el capitalismo más extremo, ya sea en su versión a nivel de empresa o a nivel de gobierno (propaganda). En nuestra era, estamos siendo espectadores de lujo de cómo se alza imponente y arrasa con toda la débil resistencia que la afronta (nuestras consciencias) auto erigiéndose como verdad absoluta.

No sé qué cualidades definen al ser humano, pero bajo ningún caso debemos trabajar en volverlo más miserable. Soy consciente de que desde el momento en el que se inventó el trueque, en mayor o menos medida, la creación de necesidades ha existido. Pero es sin embargo hoy en día, cuando las formas más se han recrudecido; siendo aceptadas por la sociedad a cambio de que cuando compremos cosas que no nos hacen ningún bien en la vida, sean capaces de apaciguar esa falta de satisfacción personal e ilusión con la que vivimos.

Influencia, persuasión, ¿por qué hemos de dar connotaciones negativas a estas palabras? Todos, sin excepción, utilizamos de forma más o menos consciente técnicas para convencer a los que nos rodean de que acepten nuestras propuestas o nuestros puntos de vista. Intentamos convencer a nuestra pareja para ir a cenar a un restaurante italiano en lugar de a un chino; a nuestros hijos de que lo que hacemos lo hacemos por su bien; a nuestros padres de que no nos arrepentiremos de hacernos ese tatuaje que les horroriza. ¿Es eso malo? No. ¿Conseguimos siempre lo que queremos sólo con intentar venderlo? Tampoco. Lo mismo sucede en áreas del marketing como la publicidad: el mero hecho de ser expuestos a una serie de anuncios en la pantalla del televisor, no implica que vayamos compulsivamente a comprar todo lo que en ellos se nos ofrece. 
En mi humilde opinión lo anterior no es un argumento válido debido a que cuando intentamos convencer a alguien para ir a un chino, no estamos tratando de hacerlo a costa de su felicidad. En cambio, el marketing coge su fuerza al utilizar como blanco de su embestida, diferentes rasgos de la psique humana; la avaricia, la envidia, las adicciones o dependencias, la baja autoestima… son solo algunos blancos en los que el marketing tiene puesto el punto de mira. Causa directa de lo anterior es el ver expuesto tu libre albedrío al estar siendo atacadas áreas de tu vida que la mayoría fracasamos catastróficamente intentando controlar.

Por otro lado, resulta especialmente hiriente leer lo último. Está claro que si solo viéramos un único anuncio una sola vez en la vida, este no nos causaría el mínimo problema. Pero si en vez de ello, nos pasamos desde el primer día de nuestra existencia hasta el último, escuchando melodías y eslóganes totalmente absurdos y observando hipnotizados estudiadas imágenes; es posible que alguna repercusión que otra, tenga en nuestra vida.

No les falta razón, aunque también me gustaría aportar otro punto de vista. Soy el primero que se queja de que el marketing que se practica hoy es mayoritariamente tramposo y manipulador, además de reduccionista. Todo parece limitarse a las funciones de publicidad y ventas, y poco se hace por mejorar la oferta, el producto, el contenido propiamente dicho, que es también una tarea del marketing. Tenemos que volver a las esencias del marketing bien hecho y dejar atrás ese período tan negro en el que el “contenido” ha sido el gran olvidado y nos hemos instalado en la “obsesión-por-la-comunicación”.  
Fuente: http://www.amaliorey.com/2013/08/12/un-marketing-noble-en-5-palabras-post-369
Si no acepto el marketing, no lo hago porque esté emparanoyado, sea un fan de las teorías conspiranoicas o porque sea hippy o anarquista. Quien no es capaz de ver que el resultado de lo que nuestros ojos ven y la manera en la que nuestra mente procesa el día a día, es resultado de una capa de realidad que se le ha colocado a la realidad verdadera, es porque a día de hoy, vive totalmente abducido por esta falsa realidad (Ver el desierto de lo real).

Ciudad Shanghai
El problema más gordo no está en la existencia de un “mod” que exteriormente nos modifique o parcheé nuestro entorno, sino en la no consciencia de las personas de que lo hace. Esa “comunicación” de la que habla el último autor, entendida como todos los esfuerzos por persuadirnos que han hecho todas las compañías sobre nosotros durante toda nuestra vida, hace que el prisma con el que vemos la vida, sea el de toda la inmensa cantidad de basura que tenemos dentro. Es como si viviéramos con unas gafas de realidad aumentada, pero desconociéndolo.


Los que dudan de estos conceptos lo primero que deben saber es que ya, hoy, tienen una marca y dejan una marca, aunque no lo sepan (o no quieran saberlo). Lo que probablemente tampoco sepan es que hay herramientas disponibles para gestionar esta marca que ya dejan, de forma que les ayude a conseguir sus objetivos personales y profesionales… 
El marketing está ya presente en todas y cada una de las acciones cotidianas. Uno se debe vender bien para encajar en un grupo de amigos. Para que una persona se enamore de ti. Para encontrar curro. Para vender una idea. Dependiendo de cómo te quieras posicionar en la sociedad, debes llevar un tipo de ropa u otro y comportarte de manera diferente… ¿De verdad es lo que queréis para vuestras vidas? ¿Que tus “amigos” te acepten por cosas que no eres y a la larga, que toda tu vida social sea un mal chiste? ¿Que una chica se enamore de ti, lo abandone todo para ser feliz a tu lado para que al final, la dejes destrozada por tus invenciones al constatar ambos que no tenéis nada que ver? ¿Qué te traten solo por tus apariencias y trajes de diseño mientras por detrás, no les haces sentir nada más que asco y lastima?

Con este tipo de pensamientos, se llevan lucrando las personas desde siempre. Aunque generación tras generación se les da nuevos y perjudiciales usos. Los periodistas que se dedican a establecer títulos falsos a sus noticias con intención de atraer más lectores, sin importarles un ápice que los lectores se puedan hacer ideas muy equivocadas sobre algo; deberían ser suspendidos y multados, pues hacen creer en hechos falsos y hacen cambiar tu manera de ver el mundo, basándote en una mentira.

Preferiría no meterme en discusiones de niños. Soy consciente de que el marketing en sí mismo no es ni bueno ni malo. Pero también soy consciente de que irónicamente es esta característica la que utilizan para defenderlo y utilizarlo libremente contra la sociedad ¿Por qué no compensa lo bueno que tiene a lo malo? Porque lo bueno nos trae algo de beneficio material mas lo malo nos roba felicidad espiritual (o como os guste llamarla); y esta última, es bastante más difícil de recuperar.

Centro dianaYo propongo despojar al marketing de su armadura invisible y asesinarlo a sangre fría. ¿En serio necesitamos de necesidades? ¿No es paradójico ya solo leerlo? Lo ideal, lo utópico, sería prohibir las películas para que Hollywood deje de inculcarnos los valores de capitalismo, sexismo y sucio patriotismo. Prohibiría los anuncios de televisión y radio, que nos disparan balas al cerebro de sobresaliente acero. Prohibiría los medios de comunicación parciales, censuradores o que tengan intereses externos, ya que son los auténticos generadores de nuestras concepciones sobre el mundo y que por consiguiente, tanto nos influye en nuestra personalidad. Salvaría internet, que aunque es la que más mierda tiene, también es la que por su misma naturaleza, menos poder tiene para ocultarte o modificar a su antojo lo que ocurra.

Ahora bien. Una vez dicho todo lo anterior, como es obvio; reconozco que la censura no es el método adecuado. Pues desde el momento en que obligas a alguien a pensar de una manera, estas fomentando el no pensamiento crítico, promoviendo lo que inicialmente querías eliminar. Por tanto, una vez más es fundamental empezar el cambio desde nosotros mismos, dando ejemplo no solo a nuestros amigos, coetáneos nuestros, sino también a nuestra familia, donde podemos expandir nuestros pensamientos e inquietudes a otras generaciones. ¿Cómo se puede lograr el cambio? Ejerciendo el libre pensamiento y avivándolo en los demás.

¡La tele no es más que una caja tonta! Y como tal, las cosas que salen de ahí, son en su mayoría tonterías y manipulaciones, y no verdades absolutas como una gran parte de la población sigue creyendo, salgan del canal que salgan. Muchas personas dicen utilizar la televisión como un entretenimiento tonto, para el cual no tienen que esforzarse en pensar y comprender lo que sale de ella, pero bajo el hábito de ver programas de salsa rosa, se esconden muchos años de evolución. Muchas personas son yonkis de la telebasura debido a que en tiempos prehistóricos, el conocer “los cotilleos” de los alrededores, significaba tener más posibilidades de sobrevivir. Hemos de luchar contra todos estos aspectos de nuestro instinto animal, que la sociedad actual utiliza a escondidas sin importarles que sea nuestra felicidad la que salga perjudicada.

pensamiento criticoY no solo lo hemos de combatirlo por orgullo y bienestar mental; el pensamiento crítico es la base para un mundo mejor. Un mundo en el que el ser humano no deba plegarse ante los poderes y luchar contra lo preestablecido para conseguir pequeñas dosis de felicidad. Un mundo en el que “por default” la sociedad esté construida en base al ser humano, y el entorno que nos rodeé sea el apropiado para desarrollar todo el potencial humano con el que nacemos.

Para finalizar, no nos hemos de olvidar que se lucha contra dogmas con el pensamiento crítico, pero antes debemos vacunarnos contra él. Para lograrlo la única cura es adquirir la consciencia de que somos manipulados. La consciencia de que en el mundo de hoy, somos ganado. La consciencia de que no somos considerados un fin en nosotros mismos.

PD: Tenéis a vuestra disposición las URL de las cuales he copiado los textos citados. En ningún momento los he querido sacar de su contexto ni manipularlos a mi favor.

1 comentario:

  1. Creo que escribiré una entrada al respecto, me ha gustado el tema. Pero ya que te lo has tomado mal, te respondo aquí brevemente lo de marketing y publicidad.

    Simplemente quería decir por Twitter que me había dado la sensación que la entrada está enfocada más a la publicidad o el termino que utilizas tu que tan mal visto está de propaganda(eso que tan bien se le daba a Goebbels) que al Marketing o en todo caso a la Comunicación, a una parte del Marketing como bien sabes. Solo me refería a eso en Twitter. Aunque mis criticas no van por ahí.

    ¿ Por qué?

    Eso tendrás que esperar, para una buena contestación llevará un tiempo como el que te ha llevado hacer esta entrada. Ya que hay puntos que estamos de acuerdo, otros que los ves de una manera bastante más negativa que yo y algunos que no estamos de acuerdo.

    A si que a esperar :) ( y sigo con caras bonitas de arrogancia jaja)

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