viernes, 30 de agosto de 2013

La gran obra maestra

Cortina obra de teatro

Acto 1: El ciclo sin fin

Todo camino tiene final aunque solo se trate del comienzo de otro. De igual manera, todas las personas que desfilan por nuestras vidas acaban desapareciendo para que otras puedan ocupar su lugar. Esta serie de encuentros y desencuentros son innegociables e ineludiblemente modifican el devenir de nuestras vidas. A menudo hacen del día una noche eterna, haciéndonos recordar la mediocridad de nuestras existencias.

Tanto nos ilusiona como nos ennegrece, pero esta última característica pesa más que la primera. Con el pasar del tiempo, las despedidas acaban lentamente succionándonos toda gota de vida del cuerpo hasta convertir nuestras pretensiones de descubrir nuevos mundos, en ansia de morir súbitamente y sin sufrimiento.

Acto 2: Federica

Y entonces llega, sin importar lo que hicieras para rehuirlo. Desgraciadamente el hado ya lo había decidido. Su perfecta sonrisa, inocente personalidad, insinuante cuerpo, delirante sensualidad y exótico acento italiano se ciñen a tu alma en un tira y afloja en el que la cuerda química que os une, no tardará en dejar mostrar sus efectos secundarios.

Tu corazón se agranda y su sangre desbordada ataca a todo tu ser, que acaba por neutralizar todo sistema de defensa mental. Como un virus, toda célula de tu cuerpo va infectando a la próxima con una única finalidad, prepararte para afrontar tu destino.

La ilusión contra el miedo. La voluntad de permanecer en pacifica soledad contra la necesidad innata de amar y ser amado. La lucha por el dominio de un alma entre el frio, constante y dominador intelecto; y la salvaje, bestial e incontrolable sed de cumplir los deseos más impuros que una mujer hace nacer en un hombre.

Acto 3: Comedia y drama

La función teatral es proyectada al gran público y va cogiendo tintes de obra maestra. Nuestras lagrimas se las lleva el viento y en su lugar, nos devuelve la carcajada más sonora y contagiosa de la historia. Ya no podemos parar de reír.

¿Cómo Santiago puede ser la meta y a la vez la causa de tan espantoso sufrimiento? ¿Qué sentido tiene viajar a ninguna parte? La ironía se torna líder invulnerable de la batalla y no queda más opción que rendir pleitesía al caballo ganador.

Drama y comedia salen al estrado a efectuar sus reverencias. Hay que tener mucho talento para esconder la verdad con tanto salero. Nunca dejaron de ser la misma persona actuando con disfraces diferentes.

Acto 4: Finisterre

De repente todo tiene sentido. El mar nunca se escondió. Fuimos nosotros quienes optamos por huir de él. Como también huimos interminablemente de la felicidad. El ser humano necesita de la desdicha a modo de carburante para continuar adelante.

¿Las personas? Todas somos la misma en busca del mismo objetivo: Hacer un buen papel.
¿El amor? Una herramienta más del azar para dominarnos.
¿Sufrimiento? No es más que la escasez de humor a la hora de presenciar la gran obra de nuestras vidas.
¿La vida? El camino con aditivos que no nos aportan nada.

Finalmente el camino concluye ma ne inizia un altro.