Ir al contenido principal

Introspección fortuita



No puedo parar. No ha habido manera posible de escapar de ello durante toda la tarde, algo a lo que no puedo dar nombre. Es una sensación puñetera, pues no viene de algún hecho vivido recientemente, sino que me temo que se trata de algo mucho más complejo.

Se trata de un sentimiento que trae consigo unas ganas terribles por vivir, aunque no de cualquier forma. Quiero vivir de forma que ayude a los demás a ser mejores. Quiero haber sido capaz de haber hecho a una persona feliz. Me siento casi obligado a hacer algo por el mundo, en respuesta a la posibilidad de vivir que se me ha proporcionado. Quiero hacer sentir orgulloso a esa misteriosa fuerza que a todos y a absolutamente todo lo mueve hacia adelante.

Cuando me hundo en mí mismo en busca de tal sensación, ella huye. Me viene a la cabeza que quizás esa extraña sensación sea la respuesta a una eterna pregunta, una respuesta que nunca se dejara encontrar y que juega conmigo a sabiendas de que nunca lo haré.

Mientras os narro esta experiencia como por arte de magia, la sensación amaina y vuelvo a ascender al mundo mundano de nuevo. A veces uno se sumerge tanto en las profundidades de su ser, del alma humana, que teme no poder volver a salir de allí nunca. Si el cuerpo es la cárcel de alma, los sentimientos inconscientes deben ser la cárcel de la mente consciente.

Es curioso ver que, aun habiendo abierto el Word sin ninguna razón, mis manos, emborrachadas de las sensaciones presentes en mí durante el relato, han sido capaces de escribir todo esto en dos minutos. Lo cual me hace pensar que seguramente no haya sido yo el que haya escrito todo esto, sino el monstruo que llevo dentro y al que jamás podré dar caza.

Comentarios

  1. La verdad es que yo tampoco sé si los sentimientos inconscientes son o no la cárcel de la mente consciente, pero al menos en tu caso éstos parecen darle alas a la inspiración.

    Me alegra que escribirlo y compartirlo con todos nosotros al menos alivie ese agobio que sentías.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Nosotros sinceramente y valga la redundancia creemos firmemente en la dualidad de la inconsciencia/consciencia... no hay una carcel, no hay una supresión de uno por el otro. Sino que ambos coexisten de una manera propia.

    Lo que comentas al final de ese estado de trance me recordado mucho a los surrealistas franceses, a ese Breton experimentando con la absenta o con el cadaver exquisito. En fin una entrada donde la incitación a la reflexión viene dada.

    Un saludín GoBri!!!

    ResponderEliminar
  3. Yo creo que son las dos caras de la misma moneda, somos duales y debemos intentar que exista una relación dialéctica entre esas dos caras.
    Un abrazo Alejo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Bienvenido al desierto de lo real

El hecho de que los humanos reflexionemos sobre la realidad no es cuestión de azar. Muchas, y me atrevería a afirmar que en alguna parte de sus vidas todas las personas, han experimentado la sensación de que se nos escapa algo. De que debe haber algo que dé sentido a todo esto o que directamente estemos siendo engañados, ya sea por un ente exterior o por nuestra propia mente, y sea por ello que no consigamos quitarnos de encima esta melancolía existencial o nostalgia que nos abarca en ocasiones. "Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?" - Morfeo. La frase que da título a la entrada, es producto de Jean Baudrillard, filósofo postmoderno francés que alcanzó popula

Ciencia

Durante los días 28 y 29 de septiembre, tuve la oportunidad de acudir y disfrutar de Amazings 2012 , dos días en Bilbao repletos de ponencias a mano de populares divulgadores en la red, estableciendo como base el rigor científico. Sin duda disfrute como un niño, aprendí sin esforzarme y me reí a carcajada limpia. Pero en medio de toda esta orgía de ciencia y divulgación, había instantes en los que mi corazón se sintió apenado, en la que un sentimiento de tristeza y confusión me abordó. La ciencia es verdad, conocimiento y sin duda progreso pero, ¿Es la ciencia portadora de realidad? Si y no. Al igual que el que posee conocimientos no se convierte en sabio, que un científico conozca el modelo estándar de física de las partículas, tampoco quiere decir que conozca la realidad, pues a nadie se nos escapa que la realidad humana está compuesta de múltiples realidades, tales como la biológica, cultural, sexual, espiritual, etc., etc. Duele oír a algunos científicos menospreciar o

Occidente en confusión

Que humanista me defina mejor que pacifista no significa que no condene la beligerancia. En la guerra no gana nadie y fomenta un odio que se hereda y trasmite a las siguientes generaciones. En estos momentos me pesa el alma y para combatir esta sensación, me dispongo a escribir sobre dos puntos que me parecen relevantes para recobrar la armonía con nosotros mismos y el resto de seres humanos. Es absolutamente primordial tener más empatía que nunca no solo con los árabes que vivan entre nosotros, sino con todos los inmigrantes con los que nos cruzamos y conocemos, puesto que posiblemente no serán días fáciles para ellos. La tragedia de París es el escaparate ideal para que los políticos con ideales ultra nacionalistas saquen con orgullo su bandera anti inmigración y hagan incrementar odios xenófobos entre la población. Cuando nos toca a nosotros sufrir el terror y la barbarie de la guerra, que durante el 99,99% de nuestra vida ni la olemos; el miedo y el odio se abalanzan

Confianza y tranquilidad

Hasta el imprevisto más grande se puede solucionar en poco tiempo con un buen estado anímico y el más pequeño alargarse y atragantársete con uno inadecuado. Entre los elementos que conforman un buen estado de ánimo, he optado por hablar de la confianza y de la tranquilidad porque son los que en este momento concreto de mi vida más aprecio. Que habitualmente no se den como estado natural de las cosas, no quita para que en la medida de lo posible y sin ofuscarse, se busquen. De la afirmación escrita al principio se pueden obtener una serie de conclusiones sencillas pero fundamentales sobre algunas elecciones que hacemos en la vida. Conviene rodearse de amigos que generen un buen ambiente y por tanto, tranquilidad; para no malgastar ni siquiera una gota de tu energía mental en protegerte del veneno que emiten las malas relaciones. Por supuesto, tener numerosos amigos no es necesariamente bueno. Existen bastantes personas que poseen escasos amigos pero mucho más valiosos que l

Nihilismo

El nihilismo es otro de esos términos que se ha utilizado de tantas formas y maneras que ha perdido parte de su significado y fuerza. En esta entrada ayudándome de la Wikipedia, voy a describir lo que significa para mí y la razón por la que pienso que a pesar de “su mala reputación”, es necesario para que las personas y sociedades crezcan sanas. El nihilismo (del latín nihil, "nada") es la corriente filosófica que toma como base la negación de uno o más de los supuestos sentidos de la vida. El nihilismo suele presentarse como nihilismo existencial, forma en la que se sostiene que la vida carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco. El nihilismo se puede considerar crítica social, política y cultural a los valores, costumbres y creencias de una sociedad, en la medida en que éstas participan del sentido de la vida negado por dicha corriente filosófica. El término Nihilista fue utilizado inicialmente por el ruso Iván Turguénev en su novela Padres e hij