sábado, 14 de enero de 2012

La fuerza del pasado




Una de las cosas bonitas de tener un blog donde escribo mis pensamientos y sensaciones, es ver cómo van evolucionando a través del tiempo. Hace ya casi 15 meses escribí sobre la fe y me dispongo a retomar dicha entrada para reflexionar sobre ella. Para poneros en sintonía, os la copio también aquí:

Esta semana ha sido especialmente dura, mucho trabajo, escasa recompensa y por si fuera poco, mala suerte, MUY MALA SUERTE JODER. Nunca me había parado a pensar sobre que es la fe. Y como si nada, lo comprendí. Estaba acostado en la cama meditando sobre la semana pasada, la puta semana pasada, y por primera vez en mi vida me encontré pensando en que debo tener fe, fe en el futuro, fe en mí mismo.

La fe es ciega, pues no se fundamenta en nada material. La fe es la firme convicción de que algo es verdad, o de que lo será. La fe es depositar absoluta confianza en algo o alguien, sin prueba alguna. La fe es tener esperanza. En definitiva la fe es fuente de fuerza interior.

Porque si piensas que estás vencido, lo estás. Porque si piensas que no te atreves, no lo harás. Porque si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás. Porque si piensas que perderás, ya has perdido. Todo está en el estado mental.

Venia hoy del Koldo Mitxelena (biblioteca donostiarra), cansado pero sonriendo de oreja a oreja debido a la satisfacción de haber acometido con éxito el estudio, cuando me vino a la mente la entrada copiada arriba y de cómo he evolucionado en este tiempo. Sin prisa, pero sin pausa. En el momento en el que escribí la entrada estaba realmente con el agua en el cuello, arrastraba demasiada basura del pasado y es precisamente esto, “el pasado”, la llave maestra de la felicidad… o de la infelicidad.

Nos han enseñado desde bien pequeñitos que la clave del éxito en el presente está en el futuro, puesto que algún día se convertirá en el presente, pero esto tiene obvios inconvenientes. Si hemos de preocuparnos por el futuro, ¿para cuándo dejamos el bienestar de hoy?. Sin ánimos de combatir dicha teoría, que en su medida tiene sus beneficios, voy a hablaros de los poderes del pasado.

El pasado es lo que nos llena de satisfacción, desilusión, orgullo, desesperanza o cualquier sensación que tengamos en este momento. De cómo hayamos actuado en determinado momento, depende nuestro presente. Puede tardar más o menos, puede costar más o costar menos, pero acabas transformando la realidad. En el momento en que escribí la entrada acababa de empezar a querer cambiar mi vida ¡Y vaya si costó!, pero lo conseguí a base de cambios, y eso es algo que no puede prepararse en el futuro. Los cambios se han de hacer ahora o nunca.

¿A dónde quiero llegar? No sirve de nada prepararte el futuro si no trabajas el presente. Es simplemente ridículo. Quien se acostumbra a vivir para el futuro, despachando el presente para “mas tarde”, se convierte en una sombra sin vida. Hazte un pasado del que te sientas orgulloso con tu día a día y sonreirás.

Se trata simplemente de cambiar la filosofía del día a día. Según mi idea, tu yo del futuro no se acaba convirtiendo en ti al final, porque con esta mentalidad siempre estarás haciendo cosas por el futuro, y si siempre estás haciendo cosas por el futuro, nunca vivirás el presente. Es como ese agricultor que se dedica día tras día a cultivar la misma tierra, sin que le dé tiempo nunca a saborear sus frutos.

Resumiendo: amigos y amigas, hay que luchar por aquello que queramos, y es imprescindible hacerlo hoy. Puesto que como he dicho antes, es el presente el que hace el presente. Tenemos que atacar la realidad que se nos da y no simplemente intenta buscar en el futuro un pequeño resquicio donde acoplarte a ella y vivir ahí el resto de tu vida.

1 comentario:

  1. Yo creo que necesitamos de la idea del futuro para poder vivir felices el presente.
    Al final, es la motivación que tenemos todos para actuar ahora.La ilusión, las expectativas, la esperanza... es la fuerza motriz que nos impulsa a actuar y, por lo menos en mi caso, disfrutar del momento actual. Tal vez el famoso Carpe Diem lleve implícitamente la idea del futuro dentro...

    P.d: Da para pensar la entradita,eh? ;)

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