domingo, 30 de diciembre de 2012

La caverna es centenaria

Reflejo del Taj Mahal

Hoy quisiera pedir perdón a quienes he aburrido y hecho malgastar su tiempo a lo largo de las 100 entradas anteriores. Y lo hago porque sinceramente creo que en muchas de las etapas que ha atravesado el Blog, los temas no solo se han repetido, sino que se han calcado entrada tras entrada. Y no tengo excusa que me expiade de mi culpa.

A modo de pataleta, decir que es más que posible que me encuentre fijado (al igual que lo estamos todos) a un marco social del que no solo no podamos salir, sino que ni siquiera podamos pensar de manera distinta a él y aunque lo sabéis; pienso que los seres humanos tenemos la posibilidad de descubrir verdades de la nada mediante introspección y reflexión, no es ejercicio fácil y sobretodo, lleva su tiempo el percatarse de dichas verdades.

Y traigo buenas noticias, desde el 8 de enero hasta finales de julio me voy de Erasmus a Bangalore (India) a estudiar. Con esto no quiero decir que de un día a otro me vaya a convertir en Gandhi, el Dalai Lama o en quien estéis pensando, pero me gusta creer que esforzándome activamente por chupar todo lo que pueda de su cultura y filosofía, según vayan pasando los meses vaya notándoseme cierta frescura de ideas y pensamientos a la hora de escribir.

Alguien se siente bien cuando crea, porque crear es para lo que estamos hechos. Crear una familia, crear relaciones, crear una buena conversación, crear una sonrisa en el de enfrente, crear justicia, crear arte, crear felicidad, crear buena comida, crear situaciones y experiencias, crear vida, crear sentimientos, crear dinero con nuestro trabajo…

Y precisamente me voy a India a crear, pues uno sabe que es feliz al darse cuenta que aun, a pesar de la naturaleza salvaje donde vivimos, sigue ahí de pie, siendo a la vez creador y objeto creado por sí mismo.

martes, 25 de diciembre de 2012

FILOSOFÍA con mayúsculas

Silueta negra

Tengo entendido que anoche te quedaste hasta altas horas de la madrugada pensando en tu futuro, en lo que te conviene y en lo que crees que te hará feliz a posteriori. Y bueno, yo solo quería decirte que la bombilla se inventó hace ya unos años y no hay necesidad de reinventarla. Quizás sea porque pienso como informático y me estoy mal acostumbrando a coger código de todos lados para luego mezclarlo y construir el algoritmo o programa que deseo, que creo que la opción más útil a día de hoy para alumbrar una habitación es reusar al menos en parte, esa bombillita que ya existe.

Es difícil de entender por qué no sucede igual, o al menos parecido, con los avances técnicos que con los avances filosóficos. No puede ser que conocimientos que nos dejaron personas realmente sublimes hace 2000 años no solo no sean aprendidos desde pequeños, si no que sean ninguneados por los “grandes sabios” contemporáneos. ¡Eh! ¡Qué vais 2000 años atrasados! ¡Que hay que ponerse al día! Es cierto que la filosofía al hablar de conceptos e ideas no provee de “formulas exactas para actuar”, pero proporciona un marco moral-intelectual suficiente que sirve para lograr echar un vistacillo afuera de esa caverna platónica, donde estas calentito, con esa falsa sensación de seguridad que te proporciona y te tiene anestesiado. Platón supo vislumbrar la diferencia que hay entre vivir siendo libres, o vivir creyendo que lo eres.

Y no vale decir que estos conocimientos son innecesarios y por tanto, inútiles. Me parece a mí que más de una vez has pedido consejo a alguien querido sobre cómo actuar o que decisión elegir en un determinado momento, o has leído o tenido tentación de leer de uno de esos libros de autoayuda que no hacen sino escribir en trescientas páginas todos los consejos que nuestras abuelitas nos decían cuando trataban de educarnos.

Para empezar, es de suponer que a ti también te hayan querido convencer de que la excelencia humana se mide en prestigio laboral, en ligues, en dinero, en tu atractivo… y que para lograrlo tengas de dejar de lado tu yo mas intimo e individual para convertirte en parte de una estructura artificial que a menudo, hace perder tu importancia como protagonista único de tu vida. Pero nada está más lejos de la realidad y solo hay que tener un poco de avidez para verlo. ¡No tienes que demostrar nada a nadie porque solo por ser tú, tienes un valor que ni el más rico entre los poderosos puede poseer!

Sócrates también coincidió con personas, llamadas sofistas, que identificaban la excelencia humana con el éxito político. Ellos lo enseñaban a los niños, los niños se convertían en estafadores y todos felices. Pero el supo sacarle mucho jugo a las características humanas que nos vienen dadas y aprendió mediante ejercicios de introspección y reflexión, a obtener conocimientos tanto de sí mismo como del universo y ganó en libertad, pues con este pequeño ejercicio de obtención de conocimientos, descubrió otras maneras de obrar en la vida, de conducirse en ella. Pues sin conocimiento uno no sabe de las posibilidades que te proporciona la vida por el hecho de nacer en un cuerpo humano y no en el de una jirafa.


muerte manejada con hilosProblemas tan nimios y a la vez, con consecuencias tan fatales no deberían tener cabida en nuestra sociedad. Porque somos muy maduros… no? Personas que quieren y no pueden dejar de fumar, personas que odian su estado físico y no pueden parar de comer, personas que deseando hacer el bien, no pueden parar de satisfacer sus deseos individuales a costa de los deseos de los demás, personas que habiéndolo intentado con una persona y no haber funcionado se esclavizan de sus sentimientos y dejan la vida pasar mientras ellos se agarran al pasado, personas que… personas que… personas sin autonomía.

Eso no es vida. Eso no es vivir. Tendrá un nombre pero no vida. Aristóteles ya nos decía que se ha de dominas las pasiones. Parece lógico pensar que si de lo que estamos tratando es de conseguir libertad, es crucial no dejar que nuestro cuerpo nos domine porque la verdad, nuestro cuerpo es un poco puñetero y poco agradecido. ¡Mira que nosotros le damos todo lo que pide y él no deja de pedirnos más y más! Pues cuanto más nos pida y tengamos que obedecerle, menos maniobra tendremos para nosotros mismos. Al cuerpo se le ha de educar y se trata de que nos sirva como vehículo en la vida, no para que nosotros les sirvamos a él de perrito faldero. Nada mejor para enseñarle a ese cuerpo tuyo que tienes a obedecerte, que ir a correr un par de días, enséñale quien manda a quien.

También Aristóteles hablo de la prudencia. Pero de una prudencia especial. Decía que la prudencia es el arte de deliberar mediante el raciocinio sobre lo que nos conviene o no a medio o largo plazo. Coño, que eres tu quien debe manejar la vida, no al revés. El destino a todos nos tiene preparados eventos, algunos buenos, otros malos pero en cualquier caso el que elige como reaccionar a ellos… ¡eres tú! Y has de pensar en ello de manera totalmente consciente. ¡Despierta! ¡Emociónate! ¡Llénate de vida!

Ya siendo adultos y habiendo aceptado e interiorizado la opción fácil: que comprar te hace feliz, que intentar exhibir cosas que no eres en Facebook te hace sentir bien, etc,etc. Supongo que es difícil de entender que las soluciones a la gran mayoría de los problemas pasan por filosofar un poquillo sobre lo que realmente importa y lo que no. Y esto es algo que puedes hacer tu solito, pero claro, debes concentrar una entrevista contigo mismo en un lugar que se encuentra a mucha distancia, tu alma.

Mujer mayor sonriendo
La filosofía son ganas de vivir. Y la vida es como un fino hilo por el que hay que pasar y se puede hacer de dos maneras: caminando de pie, o tambaleándote y finalmente caer, teniéndote que agarrar con las manos al hilo, desgarrándote y despellejándote la piel. Kant ya nos decía que para moverte con sutileza y habilidad en ese hilo, hace falta ser fiel a tu conciencia, ya que solo quien cumple sus dictados puede andar sin carga extra sobre el hilo y realmente tener total libertad sobre su cuerpo y mente.

Hay que ser ético, porque todo lo que hacemos tiene su repercusión en los demás y en el mundo. Si no actuamos de manera moral, estaremos contribuyendo a que el mundo sea una basura, a que la maldad se imponga sobre lo bueno, dejemos de tener fe en el ser humano y en todo lo bueno que es capaz de hacer. Incluso antes que en los demás, lo que hacemos tiene su repercusión en nosotros mismos, si no somos amables con los demás, si no damos buena vida al de enfrente, si hablamos mal de otro como podemos hablar mal de una rata, estaremos contaminando nuestra alma para la eternidad y los demás son capaces de notar este aura que parece rodearnos. No tendrás amigos en los que confiar, amigos con los que olvidarte del trabajo al son de carcajadas, amigos a los que querer, amigos que te quieran. Y serás recordado como un perdedor, como una persona a la que la vida le pudo el pulso y no supo remontarle a tiempo.


La filosofía es conocimiento práctico y quien no lo posee, se lo está perdiendo, porque solo se vive una vez y es de personas listas, el afrontar la vida con todas las herramientas que podamos. ¡Claro que se puede vivir sin ella! Pero porque vamos a querer hacerlo. También podríamos vivir sin frigorífico pero por qué hacerlo si no es beneficioso.

Filosofía no es leer por leer un libro porque tienes un examen. En un libro lo único que hay son caracteres alfanuméricos que unas veces tienen sentido, y otras carecen de él. Filosofía es querer saber, es querer no parar nunca de aprender, es querer vivir. Pero no vivir de cualquier forma, sino vivir tal y como quieras tu vivir. No como te han dicho que debes vivir. Y para esto puedes leer sobre lo que sabios han querido proponerte o pueden sacarlo de ti mismo. Pero siempre queriéndote, pues si no te quieres a ti mismo, si no te das ese valor que tienes por ser persona, habrás perdido la partida de antemano.

Pero lo más importante, filosofía es imaginar. Imaginar un mundo en el que tú puedas ser plenamente feliz. Imaginar un mundo en el que mires donde mires, veas personas sonriéndote sin un por qué. Imaginar un mundo plural de vida, donde no solo quepamos los seres humanos sino que también los animales tengan el hábitat que les pertenece. Imaginar un mundo donde no exista la guerra, ni niños desnutridos, ni absurdos prejuicios. Imaginar la paz. Imaginarnos uno con la propia Tierra, pues a ella le debemos la vida.

Yo deseo ese mundo e intento contribuir a él. ¿Y tú?

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Anonimato en internet

Mujer en el trabajo

Hoy toca hablar sobre lo que creo, no puede seguir considerándose un servicio o herramienta a nuestro servicio, sino una extensión de la humanidad; una extensión de nuestro cuerpo y mente. Internet.

No debemos pensar en ello como algo virtual. A diario en la red realizamos actividades tan humanas como disfrutar de una buena conversación con otra persona, comprar y vender productos o servicios, cotillear la vida privada de otras personas o engrandecer la nuestra… y en muy pocos años tanto internet como la informática estarán tan ligadas a nuestra experiencia consciente, que no diferenciaremos lo digital de lo “natural”.

Sin embargo, Internet está en estado de confusión. Leyes que dejan vacíos legales, personas que reclaman sus derechos de propiedad, organismos que quieren ver reducidos los poderes del usuario en la red… en resumen, que las autoridades no saben por donde coger el toro y eso que el toro hace ya bastante más de una década que anda empitonando gente, lo cual es realmente alarmante ya que como he descrito antes, internet está continuamente presente en nuestra vida diaria, tanto si eres o no un usuario activo en la red.

Con este pensamiento rondando en mi mente, he llegado a la conclusión de que el estar identificado permanentemente (que no vigilado) en la red sería beneficioso para toda la sociedad.

Por una parte, se reducirían delitos tan macabros como la pederastia, pornografía infantil, tráfico de drogas… y en el fondo, todo tipo de delitos, ya que sería más complicado tratar este tipo de temas sin el anonimato que proporciona internet.

Pero además, el anonimato es la excusa perfecta para los especímenes que no conocen ni sienten emociones tales como la empatía, y valores tales como el respeto y que viven su vida recluidos en las cloacas de internet. Y cuando salen de las alcantarillas, arrojan insultos e injurias a quien se les pone delante del monitor bajo la bandera, “soy libre de hacer lo que quiera” cuando en realidad quieren decir “como en internet soy anónimo y nadie me va a castigar, soy libre de joderte y divertirme a tu costa”.

¿Que propongo? Que en cada servicio que ofrezca internet, sea necesario para registrarte introducir tu DNI. En Facebook se eliminarían los mensajes de ciertas personas que tan alegremente amenazan, intentando coaccionar a otras. En Twitter, más de uno se pensaría si llamar públicamente putas a las chicas afectadas por el Caso Deusto tratándolas sin dignidad alguna y humillándolas delante de quien pueda leerlo, pudiendo dejar huella en su carácter para siempre. En los diversos foros que existen en internet, se erradicaría la lacra que hace de internet un lugar inseguro para los más jóvenes e inexperimentados en la red.

Al fin y al cabo sería asemejarlo a la vida real. En tu casa puedes comportarte como desees, pero una vez en la calle, no te está permitido ir rompiendo coches. De igual manera, en la calle no te están vigilando 24 horas, pero si rompes un escaparate seguramente la policía pueda tener acceso a la cámara de seguridad de la tienda de al lado o del banco de enfrente.


Entiendo que haya personas que leyéndome pongan el grito en el cielo y por eso creo que debo explicarme lo más claro posible. Por supuesto que se ha de respetar el anonimato si así es como deseas interactuar con otras personas. Me imagino un director de empresa que llega agotado de trabajar y al cual le guste sentirse uno más en internet accediendo a un foro especializado en fotografía e intercambiar opiniones con el nickname que desee. Pero pensad en otro ejecutivo más perverso que entra en una red social y se dedica a espiar y contactar con adolescentes con la intención de acabar teniendo relaciones sexuales con ellas y luego matarlas. El anonimato en la red es lícito, sin embargo es necesario igualmente que en caso de necesitarlo, poder saber la identidad real de una persona sin esfuerzo, con la intención de que este no intente ni siquiera cometer la maldad debido a las consecuencias.

Por supuesto esta identidad real tiene que estar oculta para los dueños de las webs, gobiernos y cualquier tipo de organismo y solo poder estar accesible por orden de un juez. Puedo entender también a las personas que entienden que esta maniobra sería muy peligrosa al ofrecer a gobiernos y organismos poderosos, una herramienta perfecta para que nos puedan tener vigilados 24 horas al día pero obviamente, solo se podría llevar a cabo bajo un compromiso estricto de la Unión Europea de no vulnerar nuestro derecho a ser libres y no ser vigilados sin ninguna razón. Seguramente haría falta también alguna comisión a nivel internacional no gubernamental que velara por nuestro anonimato en la red siempre y cuando no vulneremos las leyes.

Tampoco quiero pecar de inocente, sé de buena mano que el anonimato en internet, a día de hoy, es casi nulo, pero también es por esta razón, que seria interesante el legislar una nueva ley, ya que incrementaríamos la transparencia en internet y que tanto los gobiernos y organismos por una parte, y los usuarios por otra, sepan que pueden hacer, y que no pueden hacer en internet, sin posibilidad de engaño por ninguna de las dos partes.

Terminar resumiendo lo anterior. No busco que aparezca tu nombre real cada vez que interactúes con alguien en internet, simplemente que en caso de comportamiento continuado no adecuado, violento o ilegal, haya algún modo de detener a dicha persona y multarla o encarcelarla si así lo tiene estipulado la ley en la vida offline.

Cada persona debe tener en su vida online tantos derechos y obligaciones como en la vida real.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Consciencia

Rayos X de una mano

Parece correcto afirmar que el hombre necesita de la religión pues allí donde ha existido una comunidad, por pequeña que fuera, han creado dioses a los que adorar. Lo han hecho porque el hombre es un animal curioso que no solo se hace preguntas, sino que necesita respuestas para intentar explicar tanto el entorno como sobre todo, a sí mismo. Y debido a esta necesidad de explicarse, que surge en consecuencia a que sabe de su existencia, es por lo que decimos que el hombre es un animal consciente.

Más o menos, esto lo aprendemos leyendo cualquier libro de texto del colegio. Sin embargo, es posible que esto no sea así del todo, es posible que estemos errando en el núcleo de la cuestión. ¿Qué ocurriría si en realidad lo que innatamente busca el hombre no es una religión, sino una consciencia cada vez mayor, utilizando como herramienta el hacerse preguntas?

Si lo que se busca es el aumento de consciencia, entonces que mejor manera de hacerlo que haciéndose las primeras y seguramente también, últimas preguntas: ¿Quién soy? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Y magia borras, surgen los primeros avances de consciencia. Claro que la gran mayoría de los hombres no han tenido la gran ventaja de la que disponemos nosotros. Nosotros sabemos que somos biología, pero también física y química, y más o menos sabemos que somos porque un día se dio una gran explosión. Respecto a la otra pregunta, sabemos que venimos del mono, que es muchísimo aunque todavía no sabemos cómo fue el cambio de materia inorgánica a orgánica.

En busca de estas respuestas, crearon dioses y mitología pero lo realmente importante en mi opinión no son las religiones, sino el salto de consciencia que consigue el hombre. No solo el hombre se hizo la pregunta sino que utilizando todo el pensamiento crítico de entonces, se encontró una respuesta. Y es en el proceso donde se da el salto cualitativo del ser humano.

Esto explicaría si tan importantes son las religiones para el ser humano, porque poco a poco parece que las vamos dejando a un lado. Y es que puede que en la actualidad, la religión no nos pueda aportar ayuda a conseguir esta consciencia de nosotros mismos que todos buscamos. También explicaría la desilusión e infelicidad existente en el mundo occidental. Al haber abandonado uno de los mayores proveedores de consciencia, nos encontramos en un mundo en el que únicamente nos movemos por instinto en busca de tener una buena ración de comida asegurada y placer.

Pero ganar en consciencia no es tarea fácil. Existen diferentes maneras de hacerlo. Las religiones son una de ellas, la creación de preguntas y respuestas es otra manera (la filosofía), y a mi parecer, una también muy importante de carácter únicamente individual es el reflexionar sobre nuestra propia vida, pues es entonces cuando realmente podemos evaluar el que somos, extrapolando el pasado y nuestros deseos futuros al presente.

¿Por qué es tan importante el tema de la consciencia? Porque nosotros somos lo que conscientemente buscamos ser. Y si no buscas ser nada, no eres nada. Ergo, la consciencia es al menos, uno de los pilares donde se asienta “lo que somos” cada ser individual, y lo que nos da la posibilidad de poder cambiarlo para mejor.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Madurar o evolucionar

Obstaculo de piedra gris

Alguien madura cuando la vida le da suficientes golpes como para aprender que haciendo determinada acción, obtienes mas resultados negativos que positivos. Es decir, se aprende de forma animal. Evoluciona quien conscientemente mira retrospectivamente al pasado y analiza cómo ha cambiado su vida y el por qué ha cambiado, y quien en un ejercicio de introspección, se ve a sí mismo desnudo, y se pregunta si debería cambiar y hacia qué tipo de pensamiento.

- No has madurado. Sigues siendo tan cabezón como siempre, te harás daño si sigues intentando romper esa piedra-.

- Es que es esa cabezonería en lograr romper esa piedra la que le permite a uno conocer más que nadie tanto de la piedra, como de su propia cabeza -. Le rebato yo.

No es cuestión de elegir. El evolucionar transciende al madurar. Pero por eso mismo es importante donde fijar la meta, el madurar no implica necesariamente evolucionar pero el evolucionar si implica madurar.

PD: Nótese que la piedra del dialogo representa al mundo.

domingo, 21 de octubre de 2012

Afición por el deporte

La furia de Rafa

Me encontraba tirado en el sofá, observando asombrado un partido de Rafael Nadal cuando una vez más, y sin previo aviso me encontré perdido en las profundidades de mi ser, buscando una respuesta a la pregunta que instantes antes me había golpeado en el pecho y que incrustada firmemente, amenazaba mis razonados ideales, mi modelada personalidad y hasta había llegado a cuestionar mi ética.

¿Por qué perdía tiempo de mi vida viendo deporte si en principio no me aporta nada de utilidad? Quizá para otras personas esta pregunta sea considerada inocente, tonta, fácil de digerir y de olvidar. Pero durante toda mi vida adulta he vivido conforme a lo que pensaba y ni ahora, ni en un futuro cercano o lejano, concebiré el vivir de otra manera, y es por ello que de esta pregunta tan tonta dependía mi futuro. Y ahí estábamos yo, la silenciosa noche, y Nadal dándole raquetazos a una pelota.

No lo conseguí esa noche pero como suele suceder, la duda ya había sembrado en mí la semilla que poco más tarde maduraría, hasta convertirse primero en pensamiento, para después convertirse en idea y finalmente, en manera de vivir.

Los deportistas me emocionan. Y me emocionan porque todos ellos demuestran tener las suficientes agallas como para atreverse a intentar lograr lo que de pequeños todos ellos han deseado ser, sin importarles cuanto sacrificio haría falta.

Vibro cuando siento en la mirada de Nadal la furia y en cada golpe, el coraje del que hace gala partido tras partido. Me entusiasta Xavi Hernández al verle desterrar su ego partido tras partido, jugando constantemente para otros y nunca para sí mismo; también Andrés Iniesta al verle hacer fácil lo imposible y Carles Puyol por demostrar que no hace falta haber nacido genio para llegar a lo más alto, el echarle huevos a la vida muchas veces es más importante. Admiro la filosofía con la que un campeón nato como Fernando Alonso asimila que por razones externas, aun dando todo lo que tiene dentro, no le es posible ganar carreras y alucino con la inteligencia fría de la que hace uso aun en las ocasiones más extremas. Me fascina la capacidad que ha demostrado Felix Baumgartner para dejar sus instintos más básicos atrás y realizar lo que realmente le apasiona.

En definitiva, aprendo de todos y cada uno de ellos valores y actitudes que un día creí imposible que un ser humano pudiera poseer, y me ayudan a tener personas de carne y hueso en las que puedo fijarme para progresar.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Nacionalismos

Cataluña independiente

Comenzar diciendo que esta, sola y únicamente es mi opinión y que por tanto, debe ser juzgada como tal y no dársele más importancia de la que se debiera.

Todo ser que se sienta más identificado con una región que hermanado con su especie demuestran ser humanos, ya que el sentirse ligado a un grupo o nación debido a la compartición de valores, cultura e historia proviene del tribalismo, que antiguamente fuera una ventaja evolutiva.

Sin embargo, mis creencias y experiencias me fuerzan a querer desprenderme de antiguos instintos, ya no solo inadecuados para el presente, sino peligrosos para la consecución de vidas plenas y felices. Que somos sentimiento y actuamos para conseguir sentimientos positivos y desprendernos de los negativos no es nada nuevo, pero la anterior afirmación no lleva implícita el aceptar cualquier sentimiento que nos aborde como adecuado.

¿Por qué no lo considero un sentimiento adecuado? Por tres razones: porque normalmente contamina el pensamiento lógico-racional-empático que nos hace humanos, porque lo considero un sentimiento totalmente arbitrario y porque nos aleja a unos de otros sin un fin o beneficio concreto. Vayamos por partes.

En primer lugar, uno se siente vasco o no. Si te sientes vasco el corazón te llevará a pensar que los españoles son gente de cultura salvaje y alocada y de educación inferior. Pero sin duda, no te habrá interesado gastar ni un poquito de tu tiempo en razonar y meditar sobre el vergonzoso apoyo que históricamente los vascos han dado a ETA y que posiblemente en algún momento de tu vida, hasta tú mismo hayas podido sentir alguna vez, influido por supuesto, por tus amigos, familiares y cultura de entonces. Y si no te sientes vasco, ocurrirá exactamente lo contrario, criticarás la cultura vasca y no te pararás a pensar en las vergüenzas de España. Por lo tanto, me veo capaz de afirmar nuevamente que se trata de un sentimiento contaminante, tanto si uno se siente vasco como español, puesto que aun teniendo una opinión formada y razonada sobre el tema, estará inspirada en el sentimiento y no al revés.

Y no es mas “humano” e interiormente más profundo el español que deniega la independencia de un territorio con argumentos absurdos e interesados. Llegados a este punto, todo pueblo tiene derecho a independizarse si así lo quiere, tal y como está recogido en los derechos humanos. Si de verdad Euskal Herria y Catalunya desean independizarse, que a día de hoy no está del todo claro, tienen su total derecho.

En segundo lugar, lo considero arbitrario porque tú tendrás ese sentimiento, si históricamente ha habido ese sentimiento en tu región o conviene económicamente hablando. En ninguno de los dos casos, tu opinión se origina en tu persona, mediante una meditación únicamente personal y por tanto, auténtica. Habrás estado condicionado por tu entorno y como repito constantemente en el blog, refiriéndome a variados temas, mientras se actúe condicionadamente o por instinto, no existirá un verdadero libre albedrío para el ser humano. E insisto, esto vale para las dos partes del conflicto.

Por último y por encima de todo, soy incapaz de ver un futuro de la humanidad no integrado y lo más importante, sin interiorizar dicha integridad. Porque, que hoy en día se esté dando pequeños pasos con dicho fin, fomentando entidades como la Unión Europea y la Liga Árabe, no sirve de nada si no se interioriza un sentimiento de unión con el prójimo, sea quien sea, sea como sea y viva donde viva el prójimo. Y lo más vergonzoso como especie, es que todavía hoy, se opta por educar desde pequeños a los chicos y chicas de manera patriótica, alejando de esta manera toda posibilidad de acercarnos a esta utopía que tiene como meta, un mundo unido, cooperante y en paz.

En mi opinión solo hay una patria, la humana. Y si hubiera vida extraterrestre inteligente, ampliaría esta última afirmación aun más allá.

miércoles, 10 de octubre de 2012

La muerte

hoja marrón en Otoño

Que nuestra naturaleza animal nos provee desde el principio con una serie de herramientas e instintos que nos serán vitales para sobrevivir no es nada nuevo, pero esta afirmación esconde dos verdades. La primera es la que literalmente describe y la segunda, es el hecho implícito a la anterior afirmación de que no estamos innatamente preparados para vivir, ya que algunos de estos mecanismos que tenemos para sobrevivir, no son los apropiados para vivir.

Además, los mecanismos que poseemos para sobrevivir están naturalmente enfocados al corto plazo, mientras que en el mundo actual necesitamos mecanismos que nos ayuden no solo a corto plazo, sino sobre todo a medio y largo plazo; y no a sobrevivir, sino a vivir una buena vida. De forma que cuando antes, ante el peligro, la huida era una posibilidad inteligente, ahora el huir de tus problemas no hace sino empeorar tu situación. Si en el pasado actuabas con la intención de vivir, posiblemente no sobrevivieras más que unos días antes de que un león te cogiera desprevenido y en la actualidad, si actúas con la sola intención de sobrevivir, no vivirás plenamente durante toda la vida.

Y mediante la cadena lógica de afirmaciones expuestas en los anteriores párrafos, llegamos al problema de la sociedad moderna occidental, como hemos de vivir para ser felices sin estar realmente predispuestos a ello. Y aunque esta pequeña introducción, pueda ser punto de partida de casi cualquier tema relacionado con el ser humano, yo voy a hablar sobre la idea de la muerte. Comenzaré a lo grande revelándoos un secreto. ¡La muerte ha muerto!. Y quienes la siguen temiendo no están sino encerradas en nuestro pasado animal.

Dichas personas erran en su enfoque de vida de manera sustancial, puesto que no solo no nos ayuda a vivir, sino que nos perjudica de manera notable. El miedo a morir es un sentimiento terriblemente contagioso y contraproducente debido a que es antesala del miedo a arriesgarnos, por tanto, del miedo a esforzarnos y por último, acaba siendo antesala del miedo a vivir. Esto acarrea la perdida de la gran capacidad de interacción sobre el mundo que nos hace humanos, y al deshumanizarnos, empiezan los omnipresentes problemas psicológicos que acabaran por hacernos sentir primero apáticos, después depresivos, para acabar siendo carroña de la sociedad.

Quienes mirando a su futuro, miran la muerte como un suceso desgraciado y se pasan día tras día proclamando el “ojalá pueda vivir por lo menos hasta los 100 años”, no se dan cuenta de la insignificancia del morir o no, respecto a la idea de ser feliz acostándote cada noche con la sensación de sentirte realizado. Esa sensación que puede ser causado por ver crecido, madurado y logrado el éxito en su vida a tu hijito o hijita, o por haber participado de alguna manera en la felicidad ajena, o simplemente por haber vivido a muerte con tus ideales de vida.

Resumiendo, el sentirse realizado se consigue mediante la consecución del proyecto de vida que nosotros mismos nos hemos propuesto. ¿Realmente te sigue pareciendo tan importante el vivir más?. Para los avispados que siguen pensando “¡a mí me gustaría ser feliz pero viviendo muchísimos años!”, les digo que la felicidad mayormente te la proporciona el pasado y si no has podido ser feliz y por tanto, disfrutar de la vida al llegar a los 50-60 años, el vivir 30 años más, por un lado, no te va a servir para nada y por otro lado, si has conseguido haber sido feliz y sentirte completo como ser sentimental que eres, dudo que te vaya a importar mucho el vivir mucho mas o no.

Hablando ahora personalmente… nunca he temido a la muerte. No consideraría una desgracia el morirme mañana pues hasta el día de hoy, he vivido una vida perfecta y en armonía conmigo mismo. Estoy orgulloso de mí mismo. Me considero realizado por el pasado y grandemente motivado para el futuro. ¿Quiero vivir más?. ¡Claro, ni he empezado todavía a cumplir mi proyecto de vida y como he dicho antes, de este proyecto depende gran parte de la felicidad!. Tengo mis motivaciones y realmente pienso que puedo ser de utilidad al mundo. ¿Debo tener miedo a morir?. Si somos capaces de dejar de lado el instinto de supervivencia, es algo ridículo. Absurdo. Un sin sentido. Miedo se puede tener a vivir eternamente en el infierno, o a que se te muera un hijo, ¡Pero no a la nada!. En este sentido tampoco entiendo a cierto sector religioso. ¿Realmente (y pensarlo fríamente) no os parecería un autentico coñazo el vivir en un cielo idealizado eternamente?. ¡¡¡Ni aunque me paguen!!!.

La realidad está compuesta de una cantidad infinita de elementos pero en contraposición a ella, existe la realidad humana, que se trata básicamente de sentimientos y emociones. Eres feliz o infeliz, disfrutas o sufres, te sientes auto realizado o depresivo, etc. Y esto es lo único que realmente nos importa. Para su logro o esquivo es por lo único que cada día nos levantamos, nos desgastamos y nos volvemos a acostar. ¡Para lo único!. ¿Vivir 20 años más?, ¿Me va a hacer feliz eso?. Una vez has sido feliz, la muerte pierde su total importancia. Al vivir más, simplemente estarás haciendo un favor a tu especie sobreviviendo tal y como estás programado para hacer, pero es algo totalmente neutral para ti como persona y ser evolucionado que eres.

PD1: Absolutamente todo lo que he dicho vale solamente para los habitantes que viven en una buena situación económica. En ningún momento he querido quitar drama a la penosa situación en la que viven y mueren tantos millones de personas.

PD2: Nunca he sufrido la pérdida de un familiar cercano, por lo que si ocurriese, existe la posibilidad de que mi punto de vista varíe. Pero si ocurriera y dicho desde la no experiencia, lloraría por lo felices que nos hemos hecho el uno al otro y no por la desgracia de dejar de vivir, que como he dicho y es el núcleo de esta entrada, no lo considero una desgracia en sí misma.

martes, 2 de octubre de 2012

Ciencia

Particula

Durante los días 28 y 29 de septiembre, tuve la oportunidad de acudir y disfrutar de Amazings 2012, dos días en Bilbao repletos de ponencias a mano de populares divulgadores en la red, estableciendo como base el rigor científico. Sin duda disfrute como un niño, aprendí sin esforzarme y me reí a carcajada limpia. Pero en medio de toda esta orgía de ciencia y divulgación, había instantes en los que mi corazón se sintió apenado, en la que un sentimiento de tristeza y confusión me abordó.

La ciencia es verdad, conocimiento y sin duda progreso pero, ¿Es la ciencia portadora de realidad? Si y no. Al igual que el que posee conocimientos no se convierte en sabio, que un científico conozca el modelo estándar de física de las partículas, tampoco quiere decir que conozca la realidad, pues a nadie se nos escapa que la realidad humana está compuesta de múltiples realidades, tales como la biológica, cultural, sexual, espiritual, etc., etc.

Duele oír a algunos científicos menospreciar o incluso relegar a los antiguos o modernos filósofos a meros teóricos, a meros charlatanes. Filósofos fueron los primeros científicos y prácticamente cualquier ciencia es hija de la filosofía. Y no lo digo en sentido metafórico.

Filósofo es no solo quien ama al saber, sino quien además lo busca incesante y necesariamente. Filósofo es aquel que intuye la complejidad existente en todas las realidades, antes ni siquiera de saber de su existencia. Filósofo es aquel que busca y crea conocimiento donde no lo había a base de puro raciocinio. A diferencia del conocimiento científico este conocimiento también puede ser de índole personal, aquel que entiende por mera introspección e intuición que cada acción que realizamos deja antes huella en nosotros que en el mundo puede ser considerado filosofo. En definitiva, filósofo es aquel que intuye y descubre la realidad simplemente razonando. Uno de sus mayores exponentes fue Demócrito.  ¿Cómo demonios pudo intuir la existencia de los átomos en el 400 a.C.?.

Los científicos ciertamente pueden ser filósofos o pueden no serlo. Si tienes un acelerador de partículas realmente monstruoso y conoces que existen partículas que todavía quedan por descubrir, es de suponer que las descubrirás con tiempo y paciencia. Desde luego que dichos científicos tendrán que ser mentes sublimes, pero no tienen que ser grandes pensadores.

La filosofía es vista por algunos como la habilidad de hablar y no decir nada. ¡Pero ojo! La ciencia es por antonomasia la gran generadora de conocimiento vacío. El conocer la fórmula del agua o por qué las palomitas se hacen en el microondas no sirve absolutamente de nada si no te ayuda a comprender la profundidad del mundo donde vivimos. Es conocimiento basura. La filosofía, en cambio, es un proceso. El proceso de pensar, moldear tu interior y entender el exterior mientras lo haces. El proceso de descubrir realidad sin saber dónde buscar o que aparatos utilizar.

También la filosofía genera conocimiento vacío. Quienes han estudiado o leído a filósofos no se convierten en filósofos por ello y sin embargo, muchos de ellos se enorgullecen de ser grandes pensadores, lo cual es irremediablemente mentira sino se dedican a darle sentido a lo que han leído. Sin embargo debo lanzar una lanza a favor de la filosofía. Estaremos de acuerdo en que hoy en día, existen bastantes más personas que se sienten orgullosos de sus breves, poco profundos, y a veces hasta engañosos conocimientos de ciencia que de filosofía histórica, ¿verdad?.

En resumen. Ni quien cree ser filosofo, ni quien dice poseer conocimientos sobre alguna ciencia tiene ante el espejo a alguien a quien adular, pues ninguno de ellos posiblemente entienda ni remotamente el sentido pleno de la palabra, existencia. A fin de cuentas, Ser sabio no significa saber más sino saber usar los conocimientos, y necesariamente estos conocimientos concretos necesitan ser combinados con las demás realidades para algún día, llegar a entender por qué carajo nos precipitamos aquí abajo sin quererlo ni beberlo.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Circunstancias

chico triste

Voy a ser claro y directo. Tú no solo no eres absolutamente nadie para (pre)juzgar a alguien, sino que además, no tienes idea alguna de las circunstancias que le rodean. A él le puede costar aprobar las asignaturas porque sus padres lo inflaban a ostias de chiquitín y por tanto, nunca tuvo las condiciones óptimas para su correcto desarrollo. A ella le puede gustar vestir de manera excesivamente informal porque su familia literalmente no tiene donde caerse muerta y busca romper con lo preestablecido.

De igual manera, tú no debes expandir rumores (o verdades) sobre malas decisiones que otros han podido tomar, porque realmente no tienes absolutamente idea de los por qués de esas acciones. No tienes ni idea de lo que la vida le ha podido deparar, de lo que actualmente le puede estar sucediendo, de los condicionantes que le han llevado a tomar esa decisión, de las tragedias que le han podido ocurrir, o en resumen y nuevamente, de sus circunstancias.

Si por mí fuera, quien gratuita, oculta y voluntariamente hace daño a otra persona con lo que habla, merece arder en el infierno. Porque señores y señoras, es verdad que aquí nadie sabe muy bien de qué va esto, como afrontar esta realidad que se nos ha dado pero hay que ser muy estúpido para perder un solo minuto dedicando o difundiendo malas palabras sobre alguien. No solo por la increíble falta de moralidad en la que puedes estar incumbiendo, sino también por la nula, o incluso a largo plazo, negativa aportación de utilidad que dicha acción te suministra.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Haciendo la maleta

Mochila

Ocurre que llega un momento en el que lo sientes. En el que sin llegar a avergonzarte de tu presente, deseas para tu futuro algo distinto y sin alternativa alguna, preso en la cárcel del cuerpo, trabajas tu vida con el fin de hacer de ella algo útil, interesante y digna.

Buscando remediar dicha sensación, dicha tortura, optas por arriesgar e intentas dejar atrás tu antigua personalidad para convertirte en un ser triunfador, desembarazándote de ese miedo a la novedad que sutilmente actuaba como coartada perfecta de la mediocridad.

Comienzas buscando actividades que se amolden a ti, y acabas amoldándote a las actividades que siempre has querido hacer y nunca has tenido valor de acometer. Y entonces encuentras el descanso de tu alma en lugares fascinantes que nunca esperaste presenciar, en actividades, que a modo de terapia, ayudan a desoxidar tu joven corazón, en personas llenas de pura bondad, desinteresada simpatía, bendita locura y verdadero amor que ayudan a que finalmente consigas ganarle la batalla al ego y priorizar antes la felicidad ajena a la propia.

Pero hecha la ley, hecha la trampa. El tiempo se encarga de convertir ese lugar bañado con la luz de la luna en una instantánea, de añorar esa actividad que un día llenó tu ser de confusa vitalidad, de extrañar a esa persona que un día llegaste a amar. Se tiñe todo de un color violeta que no es sino un rosa desteñido por el pasar del tiempo.

Y son aquí y ahora las 4:31 de la madrugada, rodeado de inocente oscuridad y de música celestial cuando apenado por todo lo hermoso que dejé atrás prometo a quien me lea, que viviré sin límites ni fronteras, que lograré todo cuanto quiera y que haré felices a tantas personas como pueda.

Estoy acabando de hacer la maleta, ¿Te vienes conmigo?.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El Diario de Ana Frank

El diario de Ana Frank


Annelies Marie Frank, conocida en castellano como Ana Frank (Fráncfort del Meno, 12 de junio de 1929 – Bergen-Belsen, 12 de marzo de 1945) fue una niña judía alemana, mundialmente conocida gracias al Diario de Ana Frank, la edición en forma de libro de su diario íntimo, donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose, con su familia y cuatro personas más, de los nazis en Ámsterdam(Países Bajos) durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. El único superviviente de los ocho escondidos fue Otto Frank, su padre. Ana fue enviada al campo de concentración nazi de Auschwitz el 2 de septiembre de 1944 y, más tarde, al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió de tifus el 12 de marzo de 1945, pocos días antes de que éste fuera liberado.
Texto extraído de la Wikipedia.

No sería correcto decir que El Diario de Ana Frank me fascinó porque algo realmente te puede fascinar simplemente por el hecho de ser bello y la belleza, en ocasiones, no conlleva esfuerzo y por tanto, merito. Ana me intrigó de una manera envolvente, de menos a más y totalmente inesperada.

La profundidad de sus palabras, razonamientos, ideas, sentimientos, pareceres… es mareante. La calidad de su alma era tal con tan solo catorce años que realmente maravilla a quien la lee porque con inteligencia se puede llegar a nacer pero no con experiencia, y esta mujer parecía que hubiera vivido treinta años. Una de las cosas que irremediablemente captó mi atención fue que simplemente utilizando la razón pudo llegar a conclusiones que el ser humano ha tardado en conseguir miles de años, y ella apenas había vivido 15 años.

Desde el primer momento se intuye que Ana se hallaba en un grado de conciencia muy superior a los que vivieron con ella, y lo hacen con nosotros… Sin embargo, para mí lo importante es que se convierte en uno de los  más claros ejemplos de la historia en cuanto a la capacidad humana de la razón. ¿Se puede con la razón encontrar verdades universales? ¿Puede los designios de la razón llevar al ser humano a una vida mejor? ¿Puede la razón acabar con todo el pack de antiguos prejuicios y modernos sinsentidos actuales que no hacen sino, alienar al ser humano? Yo creo que sí.

A continuación os dejo un par de entradas de El Diario de Ana Frank, que impresionarán a quienes las lean con la luz de la consciencia. En la primera entrada expresa de manera clara, sin dejar lugar a dudas, sus cavilaciones sobre la vida. Y en la segunda entrada demuestra un nivel de introspección y autoconocimiento que hace que se me ponga la carne de gallina.

Jueves, 6 de julio de 1944

Querida Kitty:

Me entra un miedo terrible cuando Peter dice que más tarde quizá se haga criminal o especulador. Aunque ya sé que lo dice en broma, me da la sensación de que él mismo tiene miedo de su débil carácter. Una y otra vez, tanto Margot como Peter me dicen: «Claro, si yo tuviera tu fuerza y tu valor, si yo pudiera imponer mi voluntad como haces tú, si tuviera tu energía y tu perseverancia...»

¿De verdad es una buena cualidad el no dejarme influenciar? ¿Está bien que siga casi exclusivamente el camino que me indica la conciencia?

A decir verdad, no puedo imaginarme que alguien diga «soy débil» y siga siéndolo. Si uno lo sabe, ¿por qué no combatirlo, por qué no adiestrar su propio carácter? La respuesta fue: «¡Es que es mucho más fácil así!» La respuesta me desanimó un poco. ¿Más fácil? ¿Acaso una vida comodona y engañosa equivale a una vida fácil? No, no puede ser cierto, no es posible que la facilidad y el dinero sean tan seductores. He estado pensando bastante tiempo lo que debía responder, cómo tengo que hacer para que Peter crea en sí mismo y sobre todo para que se abra camino en este mundo. No sé si habré acertado.

Tantas veces me he imaginado lo bonito que sería que alguien depositara en mí su confianza, pero ahora que ha llegado el momento, me doy cuenta de lo difícil que es identificarse con los pensamientos de la otra persona y luego encontrar la mejor solución. Sobre todo dado que «fácil» y «dinero» son conceptos totalmente ajenos y nuevos para mí.

Peter está empezando a apoyarse en mí, y eso no ha de suceder bajo ningún concepto. Es difícil valerse por sí mismo en la vida, pero más difícil aún es estar solo, teniendo carácter y espíritu, sin perder la moral.

Estoy flotando un poco a la deriva, buscando desde hace muchos días un remedio eficaz contra la palabra «fácil», que no me gusta nada. ¿Cómo puedo hacerle ver que lo que parece fácil y bonito, hará que caiga en un abismo, en el que ya no habrá amigos, ni ayuda, ni ninguna cosa bonita, un abismo del que es prácticamente imposible salir?

Todos vivimos sin saber por qué ni para qué, todos vivimos con la mira puesta en la felicidad, todos vivimos vidas diferentes y sin embargo iguales. A los tres nos han educado en un buen ambiente, podemos estudiar, tenemos la posibilidad de llegar a ser algo en la vida, tenemos motivos suficientes para pensar que llegaremos a ser felices, pero... nos lo tendremos que ganar a pulso. Y eso es algo que no se consigue con facilidad. Ganarse la felicidad implica trabajar para conseguirla, y hacer el bien y no especular ni ser un holgazán. La holgazanería podrá parecer atractiva, pero la satisfacción sólo la da el trabajo.

No comprendo a la gente a la que no le gusta el trabajo, pero lo mismo me pasa con Peter, que no tiene ninguna meta fija y se cree demasiado ignorante e inferior como para conseguir cualquier cosa que se pueda proponer. Pobre chico, no sabe lo que significa poder hacer felices a los otros, y yo tampoco puedo enseñárselo. No tiene religión, se mofa de Jesucristo, usa el nombre de Dios irrespetuosamente; aunque yo tampoco soy ortodoxa, me duele cada vez que noto lo abandonado, lo despreciativo y lo pobre de espíritu que es.

Las personas que tienen una religión deberían estar contentas, porque no a todos les es dado creer en cosas sobrenaturales. Ni siquiera hace falta tenerle miedo a los castigos que pueda haber después de la muerte; el purgatorio, el infierno y el cielo son cosas que a muchos les cuesta imaginarse, pero sin embargo el tener una religión, no importa de qué tipo, hace que el hombre siga por el buen camino. No se trata del miedo a Dios, sino de mantener alto el propio honor y la conciencia. ¡Qué hermoso y bueno sería que todas las personas, antes de cerrar los ojos para dormir,: pasaran revista a todos los acontecimientos del día y analizaran las cosas buenas y malas que han cometido! Sin darte casi cuenta, cada día intentas mejorar y superarte desde el principio, y lo más probable es que al cabo de algún tiempo consigas bastante. Este método lo puede utilizar cualquiera, no cuesta nada y es de gran utilidad. Porque para quien aún no lo sepa, que tome nota y lo viva en su propia carne: ¡una conciencia tranquila te hace sentir fuerte!

Tu Ana M. Frank

Martes, 1 de agosto de 1944

Querida Kitty:

[…]

Ya te he contado alguna vez que mi alma está dividida en dos, como si dijéramos. En una de esas dos partes reside mi alegría extrovertida, mis bromas y risas, mi alegría de vivir y sobre todo el no tomarme las cosas a la tremenda. Eso también incluye el no ver nada malo en las coqueterías, en un beso, un abrazo, una broma indecente. Ese lado está generalmente al acecho y desplaza al otro, mucho más bonito, más puro y más profundo. ¿Verdad que nadie conoce el lado bonito de Ana, y que por eso a muchos no les caigo bien? Es cierto que soy un payaso divertido por una tarde, y luego durante un mes todos están de mí hasta las narices. En realidad soy lo mismo que una película de amor para los intelectuales: simplemente una distracción, una diversión por una vez, algo para olvidar rápidamente, algo que no está mal pero que menos aún está bien. Es muy desagradable para mí tener que contártelo, pero ¿por qué no habría de hacerlo, si sé que es la pura verdad? Mi lado más ligero y superficial siempre le ganará al más profundo, y por eso siempre vencerá. No te puedes hacer una idea de cuántas veces he intentado empujar a esta Ana, que sólo es la mitad de todo lo que lleva ese nombre, de golpearla, de esconderla, pero no lo logro y yo misma sé por qué no puede ser.

Tengo mucho miedo de que todos los que me conocen tal y como siempre soy, descubran que tengo otro lado, un lado mejor y más bonito. Tengo miedo de que se burlen de mí, de que me encuentren ridícula, sentimental, y de que no me tomen en serio. Estoy acostumbrada a que no me tomen en serio, pero sólo la Ana «ligera» está acostumbrada a ello y lo puede soportar, la Ana de mayor «peso» es demasiado débil. Cuando de verdad logro alguna vez con gran esfuerzo que suba a escena la auténtica Ana durante quince minutos, se encoge como una mimosa sensitiva en cuanto le toca decir algo, cediéndole la palabra a la primera Ana y desapareciendo antes de que me pueda dar cuenta.

O sea, que la Ana buena no se ha mostrado nunca, ni una sola vez, en sociedad, pero cuando estoy sola casi siempre lleva la voz cantante. Sé perfectamente cómo me gustaría ser y cómo soy... por dentro, pero lamentablemente sólo yo pienso que soy así. Y ésa quizá sea, no, seguramente es, la causa de que yo misma me considere una persona feliz por dentro, y de que la gente me considere una persona feliz por fuera. Por dentro, la auténtica Ana me indica el camino, pero por fuera no soy más que una cabrita exaltada que trata de soltarse de las ataduras.

Como ya te he dicho, siento las cosas de modo distinto a cuando las digo, y por eso tengo fama de correr detrás de los chicos, de coquetear, de ser una sabihonda y de leer novelitas de poca monta. La Ana alegre lo toma a risa, replica con insolencia, se encoge de hombros, hace como si no le importara, pero no es cierto: la reacción de la Ana callada es totalmente opuesta. Si soy sincera de verdad, te confieso que me afecta, y que hago un esfuerzo enorme para ser de otra manera, pero que una y otra vez sucumbo a ejércitos más fuertes.

Dentro de mí oigo un sollozo: «Ya ves lo que has conseguido: malas opiniones, caras burlonas y molestas, gente que te considera antipática, y todo ello sólo por no querer hacer caso de los buenos consejos de tu propio lado mejor.» ¡Ay, cómo me gustaría hacerle caso, pero no puedo! Cuando estoy callada y seria, todos piensan que es una nueva comedia, y entonces tengo que salir del paso con una broma, y para qué hablar de mi propia familia, que en seguida se piensa que estoy enferma, y me hacen tragar píldoras para el dolor de cabeza y calmantes, me palpan el cuello y la sien para ver si tengo fiebre, me preguntan si estoy estreñida y me critican cuando estoy de mal humor, y yo no lo aguanto; cuando se fijan tanto en mí, primero me pongo arisca, luego triste y al final termino volviendo mi corazón, con el lado malo hacia fuera y el bueno hacia dentro, buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser... si no hubiera otra gente en este mundo.

Tu Ana M. Frank

domingo, 2 de septiembre de 2012

Carta de amor

carta de amor

Felicitas, 
Te entrego esta carta con la intención de hacerte entender lo bien que me has caído y lo profundo que has calado dentro de mi en tan solo dos días. 
No solo eres la personas mas cariñosa, simpática y atractiva que he conocido en mucho tiempo; sino que además eres valiente y demuestras ganas de vivir y de experimentar la vida a cada paso que das y por eso creo que te admiro. 
Te pido perdón por no haber estado mas tiempo contigo hoy pero debo confesar que tengo miedo a encapricharme de ti. ¡Tengo una manía muy fea! y es que a las personas a las que considero que realmente valen la pena, les abro mi corazón demasiado pronto y eso me aterroriza. 
Solo queda desearte la mejor de las aventuras en estos mas de dos meses que te quedan recorriendo Europa. Deseo con mi alma que hagas ciento de nuevos amigas y amigos y que vuelvas a tu Argentina, si cabe aun, todavía mas madura y por supuesto, feliz de lo que eres ahora (¡si eso es posible!). 
Sabes que si algún día tienes que, o simplemente te apetece volver a pasarte por San Sebastian, aquí hay un donostiarra que te abrirá sus puertas. No importa la situación, ni si es mañana, o dentro de veinte años. 
Te desea lo mejor en tu viaje, y en tu vida, 
Alejo Vazquez.

Aunque existan razones suficientes para abandonar la fé en el ser humano, yo seguiré creyendo en él, pues de vez en cuando encuentro a personas que logran abrir ese pequeño baúl cerrado a fuego dentro de mí, capaces de sacar de allí todo cuanto necesito para ser feliz.

Y el ser plenamente consciente de que posiblemente no me la vuelva a cruzar en mi vida, no es excusa para no hacerle saber lo grandiosa que es, pues bastan dos días para que el recuerdo perdure toda una vida.

viernes, 22 de junio de 2012

Fluir

Descenso de un rio


La sociedad nos enseña desde bien pequeños a temer el futuro. “Estudia o terminaras trabajando de barrendero” nos advierte la ama. “No te conviene enamorarte, los amores siempre acaban mal”, nos alerta nuestro aita. Y tras las primeras piedras con las que tropezamos, asimilamos que a nuestros padres no les faltaba razón. Sin embargo, erran en los valores y en los por qués de lo que nos inculcan, y en vez de animarnos a desarrollar todas las partes de nuestro ser, a conocernos a nosotros mismos, a vivir experiencias, a enfrentar con naturalidad el cambio y aprender de esta manera a desenvolvernos con soltura en la vida, nos incitan a llegar a un punto de seguridad y permanecer allí el resto de nuestra vida.

De alguna manera ante la tempestad de la tormenta, debido tanto a lo que nos han enseñado, como al instinto de supervivencia, tendemos a forjarnos un escudo del mejor acero. Pretendemos llegar a una supuesta situación de tranquilidad donde la lluvia no arrecia; en forma de buena formación, pareja estable y una rutina donde sentirte seguro y con todo ello, crees poder atravesar ese finísimo hilo que es el transcurso de una vida, cuando lo cierto es que la vida no es estable. El viento puede entrar en escena y hacer moverse el hilo y hemos de estar provistos de la mentalidad adecuada para no perder los nervios. Las personas nacen y mueren. Los trabajos van y vienen. Las situaciones ocurren sin cesar. Incluso nosotros mismos nacemos y morimos. Y menos mal.

persona rica
Hacemos planes para creer que tenemos el mando, y condenamos nuestro equilibrio emocional a su causa. Incluso los existen para toda la vida. Pensamos y queremos en lugar de hacer y por ello nos estancamos, quizás no profesionalmente, pero si espiritualmente. Lo tomamos todo, formación, amigos, salario, pareja sentimental, aficiones, y no damos nada. Tener y tener y tener fomenta el estancarse. No da alegría, no da vitalidad, no da bienestar emocional, y uno acaba volviéndose una vulgar sombra de lo que puede llegar a ser un ser humano.

La vida fluye y tenemos dos opciones, o fluir con ella, o enfrentarse constantemente con ella. El riachuelo tiene bien aprendida la lección. Sabe fluir y fluir encontrando sabiamente el punto de menos resistencia. Además, debido a que fluye, se renueva; mantiene sus aguas limpias y puras, no se estanca. El río representa la sabiduría de fluir, sortear lúcidamente, renovarse y mantener la claridad y la frescura de la mente. No debemos permanecer anclados en el transcurso del rio incluso habiendo muy poca corriente, pues aun así nos iría desgastando hasta dejarnos sin la fuerza necesario para poder vivir activamente. Y desde luego, no se puede vivir eternamente a contracorriente.

El rio no se apega a un camino, no sigue ciegamente a la gota anterior, si inesperadamente se abre otro camino, no duda en cogerlo si es la mejor opción. De igual manera, no debemos poner los cimientos de nuestra casa muy profundos en la tierra, es muy posible que o bien surjan nuevas oportunidades donde establecerla, o que los minerales de la tierra acaben siendo consumidos y tengamos que trasladarla y cuanto más hondos estén los cimientos, más nos costara moverla.

Centro de Praga
Viajar ayuda a entenderlo. Conocemos a personas con las que jamás volveremos a cruzarnos y sitios que posteriormente extrañaremos. Percibes la existencia tal y como la notaba nuestro yo de entonces y, sin embargo, después de cada viaje la persona que vuelve no es el que ha ido, sino otra persona que había considerado oportuno renovarse, limpiar sus aguas y tomar conciencia de que la vida es un flujo continuo de acontecimientos. Te das cuenta de la diferencia existente entre pasado, presente y futuro. Si ayer estábamos trabajando y hoy hemos visto el reloj astronómico de Praga… ¿Mañana dónde estaremos?

El agua del riachuelo ha de renovarse para mantener sus aguas limpias, y por tanto, la frescura de nuestras mentes. Si la vida es cambio, quizás la única manera de entenderla sea cambiando nosotros también con ella. Cuantas veces se nos han presentado oportunidades y no las hemos explotado por temor a fluir. Cuántas veces hemos tiritado ante la idea de un cambio que ha posteriori se ha visto que realmente era menor al esperado y que por miedo a él, nos hemos profundamente estresado. Y todo, con la intención de conseguir esa falsa ilusión de estabilidad, ¿acaso hay algo que no haya cambiado desde que naciste hasta ahora?

Ante dicho panorama, cuando la presión que la burbuja que nosotros mismos nos hemos creado aumenta hasta límites insospechados, cuando la emoción que nos reporta la vida se acerca peligrosamente a 0, sentimos verdadera necesidad de escuchar a nuestro reloj biológico y llegan los hijos como una respuesta a nuestra inconsciente plegaria por mejorar nuestras insípidas vidas.

De pequeños males hacemos un cristo y los grandes nos negamos a aceptarlos. El entender que la vida es como un hilo sobre el que debemos de andar, es lo que nos puede proporcionar esa estabilidad emocional que todos buscamos de otras maneras. El miedo y la inseguridad existen pero no se ha de temerlo, sino saber fluir a través de él, percibirlo como implícito en la vida y jamás estancarse. Posiblemente, sea más fácil mantener el equilibrio en movimiento que parado sobre el hilo. Posiblemente, al igual que ocurre con las bicicletas, sea más fácil mantener el equilibrio mientras pedaleamos que estando parados.

Si en vez de empeñamos en ir contra la naturaleza real de la vida, intentáramos entender que la vida nunca ha ido contra nosotros, sino que simplemente va, tendría sentido cambiar nuestra manera de pensar, tendría sentido no sentirse estúpidamente herido en nuestro orgullo cuando algo nos afecta. Porque medita, a ti que es lo que verdaderamente te fastidia en tus entrañas, ¿Qué alguien te hiera, o que alguien voluntariamente te haga pasarlo mal? Lo mismo pasa con la vida, si entendiéramos que nada de lo que pasa, pasa por algo, quizás la mayoría de cosas que nos afectan diariamente dejarían de hacerlo y tendríamos más autonomía sobre nosotros mismos y verdadero poder sobre lo que nos rodea.

viernes, 8 de junio de 2012

El guerrero espiritual

el guerrero espiritual


Hoy cambiamos de discurso filosófico. Nos movemos a Oriente de la mano de Ramiro A. Calle, aunque realmente gran parte de mi pensar, escrito y descrito en este blog, siempre ha estado más cercano a aquello que al pensar occidental. Se trata de texto perteneciente al tema 1.8 de su libro “El guerrero espiritual”: La senda sin senda.

El guerrero es su propia senda. La suya no es la senda prefijada, rigurosamente marcada por otros. Va forjando su propia vía y su propia ley. Se convierte en su guía, su mentor. Porque confía en su propia naturaleza real, no se enreda en creencias y opiniones de otros ni por otros se deja sugestionar; porque depende de sí mismo y a sí mismo se hace, no necesita alimentar dependencias mórbidas ni acogerse a sistemas u organizaciones; porque nació libre, no quiere convertirse en un esclavo de dogmas o instituciones.

La muerte está presente en el ánimo del guerrero pero no le abate. En cualquier inesperado instante la enfermedad se manifiesta en el cuerpo. Mientras hay energía, hay que instrumentizarla para desenvolver en alto grado la consciencia, puesto que ésta es vitalidad, intensidad, compresión clara y sabiduría.

Mediante la vigilancia, el aprendiz a guerrero empieza a verse y comprenderse, explorando sus muchas contradicciones, sus tendencias dispares y neuróticas, sus “brechas” psíquicas que le roban tanta energía. Así es posible ir interviniendo para reorganizarse, pero para ello se requiere la observación y comprensión de uno mismo, saber a qué se ha de prestar atención y a qué no se ha de dedicarla.

La vida del guerrero es una búsqueda, porque lo que cuenta es su actitud. No importa qué trabajo o función le haya tocado desempeñar y, aunque aparentemente es como las personas comunes, su actitud es la que la diferencia, marca y define como aprendiz de guerrero o guerrero espiritual.

Dibujo guerrera
El guerrero espiritual aspira a convertirse en un auténtico ser humano y no a seguir siendo una máquina. No reprime; encauza. Sabe cómo dirigir, transformar y regular sus emociones mediante la atención vigilante y la ecuanimidad, mediante el mirar inafectado y la desidentificación consciente. Esta es una contienda particular, librada de momento en momento para seguir estando más despierto, más vivo mientras vive, más humano y humanizado.

El guerrero no es ciego ni se acomoda ni se amolda. No es un salvador de almas ni un revolucionario que toma las armas, pero desconfía total e inteligentemente de los “valores” y modelos que una sociedad ciega y mecánica fermenta y, desde su posición social, profesional y familiar, intenta seguir investigando, obtener lo más hermoso de sí mismo para compartirlo con los demás y no dejarse anegar por las directrices y sentimientos negativos de una sociedad que es una mala copia de lo que debería de ser.

Entonces, en el centro del dolor y del placer, el guerrero espiritual aprende a gozar sin apego y a sufrir sin odio, y puede ver la sucesión inexorable de fotogramas de la película existencial desde la libertad del Sí-Mismo y no desde la esclavitud de las máscaras que disfrazan su verdadero ser interior.

Así es que, habiendo tomado el camino hacia la plenitud y el sentido, confiando en la autovigilancia y el propio mejoramiento, se va liberando de muchas ataduras y va deleitando el sublime e incomparable saber de la libertad interior.

sábado, 19 de mayo de 2012

Probabilidades

Dado del destino

Siguiendo la línea de la anterior entrada (tendencias), aunque por el bien del posible lector, más corta; me dispongo a seguir describiendo no como recibo la información, sino como la interpreto y por tanto, la juzgo.

Antes de comenzar decir que creo que la simpleza y la lógica pura es de lo que está impregnada la vida y que por tanto, pienso que es necesario describirla en sus mismos términos. Ya lo dice la frase: Las personas inteligentes son capaces de simplificar lo complejo; los tontos, en cambio, suelen complicar lo simple.

La suerte ha cargado desde siempre con la responsabilidad última de nuestras acciones. Sin embargo, en el otro extremo se sitúan quienes afirman que solo son nuestros actos los que determinan nuestro futuro, que cada acción conlleva una reacción y punto pelota. ¿Hay alguno con más razón que el otro? ¿Parece que sí, verdad? Ni no estudias lo suficiente, no apruebas el examen ¿Qué tiene que ver la suerte ahí?.

La clave es la probabilidad y la posibilidad que tenemos de cambiar las probabilidades de que ocurra prácticamente cualquier cosa. De aprobar un examen, de llegar a los 90 años, de que un amigo tuyo llegue a la cima como deportista profesional, de que algún día el planeta deje de sobrecalentarse, de que se convierta en moda juvenil llevar medias de futbol… Y de hecho, cambiamos las probabilidades de que ocurra una u otra cosa cada día, cada hora, prácticamente cada minuto con cada cosa que hacemos o dejamos de hacer. Así que parece que estamos de suerte ya que el noble arte de vivir activamente hace nuestro, el destino del universo.

Buenas cartas

Pero aunque suene bien, esto no es del todo cierto. Si bien podemos incrementar o reducir las probabilidades de que pase cualquier cosa, no tenemos ni la más remota posibilidad de asegurar que algo vaya a cumplirse con un 100% de probabilidades, por mucho que lo intentemos. Y es en ese interesante tablero donde, desde el momento en que salimos por el útero de nuestra madre, empezamos la partida.

A este hecho se le une la circunstancia de que no somos el único ser vivo con poder para poder manipular el futuro puesto que existen otros 7000 millones de personas. ¿A dónde quiero llegar? En nuestras vidas ya hay demasiada tragedia como para añadirle más leña al fuego. En mi opinión, y de nuevo siguiendo la línea de la anterior entrada, no hay que preocuparse en el suceso, en el hecho, en el resultado, pues solo son sombras de la realidad, una realidad además que está compuesta de múltiples realidades que se entremezclan.

En mi opinión, no debemos juzgar la vida por lo que es, sino también por lo que pudo haber sido y por lo que puede llegar a ser. No hemos de martirizarnos por hechos puntuales debido a dos razones: la primera es que pueden haber resultado ser injustos. Realmente se ha podido tener mala suerte, si bien es cierto que el factor mala suerte se hace menos poderoso cuantas más probabilidades hemos conseguido para lograr algo.

La segunda razón es que el futuro todavía está en nuestras manos. Cuanto más lo trabajemos, más posibilidades habrán de tener éxito en nuestros objetivos. De manera que cuanto más estudiamos para el examen, más probabilidades tendremos de aprobar, sin poder nunca afirmar que “con todo lo que he estudiado seguro que apruebo”, pues en el resultado que al final se dé, están implicados también otros entes que intervienen en el resultado. Por ejemplo, el profesor y la materia que decida preguntar en el examen o lo mal que haya podido dormir el alumno precisamente esa noche.

Y sin embargo, aun envueltos en esta gran maraña de personas, sucesos y probabilidades, se puede afirmar con rotundidad que la vida es justa. A corto plazo es posible la aparición de la mala suerte pero a medio/largo plazo, siempre se acaba equilibrando.

Si tiramos una moneda 10 veces, puede suceder que salgan ocho caras y dos cruces, por lo que ha salido solo un 20% de cruces. Esto traducido a mi mundo probabilístico, sería algo así como aquel corredor que tras prepararse duramente para una carrera consiguió obtener un 80% de probabilidades de tener éxito. Finalmente al arrojar el destino los dados, sucede que no gana la carrera debido a una inoportuna torcedura de tobillo.

No obstante, si tiramos la moneda 1000 veces, saldrán 552 caras y 448 cruces, esto es, casi un 50% para cada grupo, lo cual explica que el mundo de las probabilidades sea justo y que no se pueda culpar a la mala o buena suerte de la situación presente, ya que a lo largo de la vida, la buena y mala suerte se compensa por completo, desterrando al componente suerte a la insignificancia.

lunes, 14 de mayo de 2012

Tendencias

sucesos encadenados

Sin duda, todos percibimos el mundo de diferente forma y es en gran medida un factor que decanta nuestra personalidad ante el mundo y el modo en el que nos vamos a defender y actuar para someterlo.

Me siento en condición de afirmar que no me atraen los sucesos cotidianos que suceden en el mundo. La bolsa se desploma. Más de 40 muertos y 170 heridos en dos explosiones en Damasco. Asesinato de violencia machista en Badajoz. Una mujer ha dado a luz a 10 hijos en Vietnam. Una sonda acaba de aterrizar en Marte. Científicos españoles están cerca de encontrar la vacuna contra el VIH. Se tratan únicamente de hechos aislados, pero los hechos no tienen constancia, masa, relevancia… Los hechos van y vienen y la gran mayoría de veces carecen de sentido, de un origen o un porqué. ¡Lo verdaderamente importante son las ideas! Los hechos solo son una consecuencia de ellas.

Quienes se suponen tienen el timón del mundo, los políticos, han sido elegidos por nosotros y nuestros ideales, con la intención de asemejarlo a la idea que tenemos de mundo perfecto. Quizás no nos enfoquemos tanto a un mundo ideal y sí a conseguir ser personas perfectas y por tanto, busquemos ser o acercarnos al superhombre de Nietzsche, o solo pretendamos estar más cerca de la casa de Dios de San Agustín de Hipona. Lo que sin duda es cierto, es que la filosofía está más viva y presente que nunca.
Según la idea predominante en las sociedades surgen tendencias y es aquí donde me dispongo a enfocar mi discurso. Que un partido político instale el copago farmacéutico no me gusta o deja de gustarme por el hecho en sí. Si se ha de pagar o no unos euros más al año no importa. Sino la tendencia que encubre.

Sanidad gratuita universalSi un gobierno ha creído lícito debilitar parte de nuestro sistema sanitario por el bien de un país, y por tanto le da más importancia a la economía, está mostrando de qué pie cojea. Y proyectando esta tendencia a su máxima expresión, si el sistema sanitario en algún momento tiene una importante crisis, habrá más posibilidades de que lo deje caer a que busque nuevas formas de financiarlo. Por tanto, no estoy totalmente en contra de dicha ley por esos euritos de más, sino por él futuro e idea que el gobierno tiene para España. Si algún día desapareciera la sanidad gratuita se estaría cometiendo delito sobre la raza humana y por tanto cada paso que se dé hacia ello, en mi opinión se convierte también en ilegal y casi denunciable.

El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social.
- Constitución de la OMS

Cuando converso sobre el independentismo con amigos y conocidos no temo darles la razón, porque en muchísimos temas, y creerme que son muchos, la tienen. Pero sabéis, no encaja con mi ideal de vida. Y aunque el hecho en sí no me cause indignación, ¿qué sería de la Tierra si estuviera compuesto en su totalidad de cuasi microestados? En su máxima expresión los estados prácticamente serian nuestro clan y en vez de que el ser humano tienda a relacionarse, unirse y ayudarse como en principio realiza la labor, La Unión Europea (501 millones de personas en busca del beneficio común, casi nada), lo generado posiblemente tienda a ser de carácter exclusivo, y por tanto, egoísta, cada clan únicamente buscaría su propio beneficio. No querría firmar ningún tratado en el que tenga que aportar dinero a un fondo común que fuera reinvertido en los países menos favorecidos, como si ocurriera con España en el pasado reciente. Mi idea de ser humano es uno en el que su totalidad, cualquiera que sea la raza, cualquiera que sea el país, sea no solo compañero del otro, sino también parte el otro. Un mundo en el que simplemente no solo no existan diferencias en lo referente a los derechos humanos que poseemos, sino que nos ayudemos entre nosotros para que ningún ser humano tenga que morir de hambre para que los demás vivamos bien. La unión fomenta la empatía mientras que el separatismo choca de frente con todo mi ideal de humanidad.

Por otro lado, las tasas de las universidades van a aumentar de precio. El hecho en sí no es alarmante, se podría llegar a pensar que así los estudiantes se lo tomarán más en serio y no malgastarán el dinero recogido por nuestros impuestos. Pero joder, a poco que se siga la tendencia, si se le ocurriera a algún gobierno volver a subir dichas tasas, el 5% de la población dejarían de poseer medios para poder tener una formación y de nuevo estaríamos denegando a seres humanos la posibilidad de acceder al derecho humano de educarnos. Ah, el 5% de 45000000 serían 2500000 personas condenadas a malvivir por el bien de nuestra economía.

Camara de vigilancia¿Más ejemplos? Los que queráis. El Reino Unido aprueba que la policía pueda monitorear la ciudad mediante todas las cámaras instaladas en ella. El hecho puede resultar hasta relajante, ¡Londres se convertirá en la gran ciudad más segura del mundo! ¿Pero a costa de qué? De perder la privacidad, y esto es algo que jamás se debe de permitir. De nuevo es el ser humano quien sale perjudicado, quien perdería parte de su esencia, de su libertad y pasaría a convertirse en… ¿un robot? En una ciudad donde se considera lícito utilizar tal sistema de cámaras, ¿cuánto creéis que se puede tardar en que los presidentes de las grandes compañías obtengan acceso a dichas cámaras y puedan observar en todo momento lo que hacen sus trabajadores durante su día a día? No podríamos salir de noche con la pareja entre semana o realizar esfuerzos innecesarios durante la semana porque esto acarraría que no descansaríamos lo suficiente como para rendir al 200% en el trabajo y amigo mío, hemos de sacrificarnos únicamente por el bienestar de nuestra nación y por supuesto, si la tendencia no se rompe, poco a poco nos iremos convirtiendo en propiedad del jefe que nos paga.

Cualquier pequeña mejora en algún arma de fuego, desembocará en 10, 100 o 1000 años en un arma capaz de destruir el mundo apretando un solo gatillo. Cualquier pequeño recorte en nuestros derechos con intención de mejorar nuestras maltrechas economías, puede desembocar en que en un futuro la economía sea lo único que prime en el mundo y por tanto, que los gobiernos alcancen tal poder como para hacer lo que sea necesario para encarrilarla.

Me rondan por la cabeza cantidad de ejemplos más pero creo que no vale la pena ir más allá.

¿Qué soy exagerado? Preguntarles a los nativos que solo contaban con flechas en sus guerras, decirles que hace 65 años (imaginaros ahora) una pequeña bomba borró del mapa ciudades enteras.

Espero que podáis entender a lo que me quiero referir con lo de la proyección máxima de una tendencia. Me preocupa la tendencia que los gobiernos están siguiendo para luchar contra la crisis y lo que pueden ser capaces de hacer en 100 años cuando no hayan más recursos terrícolas que explotar, cuando todo lo que tenía el Planeta Tierra se haya consumido y la única herramienta que quede para poder manipular la economía… seamos nosotros.

Grandes mentes discuten ideas; mentes promedio discuten eventos; mentes pequeñas discuten personas. Eleanor Roosevelt.