lunes, 5 de diciembre de 2011

Inocencia



Desconozco si solo me pasa a mí o en cambio es algo común, pero en mi opinión la inocencia es una cualidad que se hace querer. Me gusta y me atrae de los demás.

La inocencia muestra la no consolidación de la vida como algo rutinario por parte del individuo. No juzga de primeras si el de enfrente puede hacerle daño, simplemente le tiende la mano. Quien lo es además, muestra que es capaz de sorprenderse de lo que ocurre a su alrededor sin desestimar ninguna posibilidad. Por otro lado, el inocente suele ser fácil de engañar y manipular y tiende a dar segundas oportunidades. Se podría decir que no cree saber todo a su alrededor, suele ser una persona humilde y sabedora (o al menos intuidora) de lo poco que sabe y de que nunca lo sabrá todo.

Quien es inocente tiende a sonreír de una manera especial, casi se podría decir que con el alma, tal y como lo hacen los niños. De alguna manera la inocencia tiene ese espíritu rejuvenecedor y que tanto nos hace falta a las personas. No debemos nunca de olvidar que tras vivir un periodo cortísimo de tiempo, desaparecemos, y por tanto cualquier oportunidad para aprender ha de ser bienvenida.

La gente a menudo contrapone los conceptos maduración e inocencia, lo cual nunca me ha hecho gracia. Si tuviera que definir el madurar, diría que es la asimilación por parte del individuo de que la vida es dura y de que tendrá que trabajar duramente para tener éxito en ella. Sin embargo esta casi asentado en nuestra sociedad de que, el madurar, implica el volverse serio y dejar las bromas para cuando tengamos 60 años, dejar el ocio, quizás de hacer deporte y de todo lo que nos pueda relacionar con la sensación de juventud y yo creo que eso no debería ser así. La maduración es la simple constatación de que lo bueno no es gratis, la adolescencia acaba y se empiezan a tomar responsabilidades pero hay diferentes maneras de afrontar este hecho. No hace falta vestir de etiqueta para ser una persona madura.

2 comentarios:

  1. Me lo vas a decir a mí, que precisamente trabajo con niños (o pretendo hacerlo cuando encuentre empleo de nuevo).

    Creo que en el fondo me gustan tanto porque consiguen contagiarme de esa inocencia de la que hablas. Y me encanta.

    Un saludo.

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  2. ¿Si? Debe ser uno de los mejores trabajos del mundo si realmente te gustan y tienes paciencia.

    ¡Ojala tengas suerte con lo de encontrar empleo!

    Un abrazo y gracias por comentar :).

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