sábado, 31 de diciembre de 2011

Atlantia

Musica Mago de oz



Durante miles de años, los seres humanos hemos podido disfrutar del mejor regalo que los dioses dieran jamás a ningún ser vivo. La brisa, el viento, el hermano sol y la hermana luna, campos y praderas donde ver crecer a nuestros hijos, amaneceres bañados con el perfume que estornudan las flores en primavera, puestas de sol decoradas por los sueños aun por concebir. Y aunque parezca mentira… inteligencia. Pero el hombre blanco despreció aquel tesoro y a medida que la vida le sonreía, él le contestaba dando patadas al destino.

Si alguien lee esta carta, no olvide que el fin de esta civilización se debió al egoísmo, codicia e incultura de la raza humana. Los hombres ya no somos mamíferos, el ser humano no se convirtió en depredador, la raza humana somos simplemente un virus; matamos, crecemos, y nos multiplicamos.

Por eso nos extinguimos, por eso las aguas se tragaron nuestra civilización, la verdadera Atlántida éramos nosotros. Y por eso hemos escrito esta nota para formas de vida inteligente venideras.

Cuando los hombres escupen al suelo, se escupen a sí mismos.



miércoles, 28 de diciembre de 2011

Esa extraña sensación

Vela a oscuras

Esa extraña sensación de estar naufragando a la deriva, de remover aguas por donde pasas, de molestar a quienes hablan y de enfadar a quienes están en aparente calma.

Sueño sin poder despertar. Ansió la llave que me permita abrir el doble cerrojo donde me hallo enjaulado. Solo deseo no convertirme en una sombra, ni vivir una ilusión.

Entonces siento su calor cuando me abraza por la mañana. Percibo como le da cuerda a mi ánima durante el día y sufro su ira cuando la enojo. Es Gaia.

Tornados, volcanes y terremotos. Acumulan su fuerza en su centro, pero su furia desmedida expanden sus devastadores efectos. ¿Podría acaso la naturaleza poseer tal poder estructurador sino tuviera en su poder también el destructor? Esto me lleva a decir lo siguiente.

Todos somos protagonistas y antagonistas del mismo guion sin director. Y es cuando me doy cuenta de ello, que me entra esa extraña sensación…

jueves, 22 de diciembre de 2011

Obstáculos



Los obstáculos se pueden esquivar de dos formas. Pero que os voy a decir yo a vosotros, si tras vivir no sé cuantos años, ya debéis de haber meditado sobre ello, ¿no?.

Hay quienes atacan los problemas y hay quienes se defienden de ellos. Simple. Pero esto todavía no explica nada. Sigamos entonces. Hay quienes a sabiendas del inminente ataque enemigo, se deciden a bombardear primero su ciudad, pero no consiguen conquistarla. Y no la conquistan porque no la atacaron a tiempo. Y no la atacaron a tiempo porque nunca quisieron hacerlo. Y es que para lograr vencer, se ha de haber querido hacerlo antes y haberse preparado minuciosamente para la tarea.

En la vida puedes querer ganar o puedes querer sobrevivir. Y una de las características que las diferencia, es que uno mira a largo plazo, y otro a corto. Uno decide qué quiere ser y al otro la vida lo va transformando en algo indefinido. Uno va con las luces largas sorteando los obstáculos sin girar apenas el volante, simplemente adoptando la nueva trayectoria con tiempo; y otro va con las cortas conduciendo su vida a volantazos, sorteando quizás duros exámenes, problemas sentimentales, zancadillas que a todos nos pone la vida, trabajando en lo que pueden y levantándose de altas caídas, pero apenas sin aprender de ellos. Y no porque no quiera aprender, que tan tonto no hay nadie en este mundo, sino porque no tiene tiempo de hacerlo al tener que estar modificando su trayectoria todo el tiempo. No se trata de huir del dolor, del fracaso y de la miseria emocional, sino de buscar con ahínco, el bien de uno mismo.

La única forma de poder ver los obstáculos de tu camino, es saber antes, cuál va a ser el camino elegido por ti. Porque obstáculos los hay en todos lados, pero has de saber cuáles son los que vas a tener que encarar.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Desconectar



El ser humano está perdiendo facultades mentales básicas inherentes a él y el culpable es él mismo. El individuo de hoy no piensa, solo hace. El individuo de hoy no habla, solo dice cosas. Hoy en día no se quiere a un país, ni se tiene un ideal, muchas veces ni siquiera un objetivo personal, simplemente se ama a la empresa Apple y sus homólogas.

Estamos ya tan habituados al marketing y a los slogans publicitarios que creemos omitir dicha parte de información cuando vemos la televisión o estamos en internet, pero lo cierto es que estamos mamando para nuestros adentros cada cachito de propaganda. Después de venir de currar a un ritmo aterrador y una cantidad de horas ingente nos vamos directamente a la tele y ahí nos quedamos horas y horas. Chupando información vacía de contenido.

Los jóvenes y no tan jóvenes no se pueden separar de las redes sociales y móviles de última generación. Son palabra, gente y antisociales en vez de significado, personas y sociales. En su afán de no sentirse solos,  necesitar cerciorarse de que existen mediante el recibo de estúpidos mensajes por Blackberry o Whatsapp, han marginado su propio yo.

Y lo peor de todo es que todo esto nos afecta a todos en la cabeza (nuestra forma cerebral ya es distinta a los que vivieron antes de nosotros) y a gran parte de las personas en la felicidad. Se sabe que estamos perdiendo funciones cerebrales tales como la introspección, concentración, contemplación, reflexión y algunas mas relacionadas y… ¿esto que significa? Esto es la nada. Lo superficial. El no sentir. El andar por andar. El vacio. La no existencia.

Para los que ya lo empezaban a intuir, decir que yo no estoy en contra de la tecnología. Ella nos ha dado mucho y ahora todo es mucho más fácil, sin ella mi vida no sería sencilla y no habría podido estar escribiendo desde hace un año Sin Caverna no hay Mito. Yo propongo desconectar de vez en cuando de toda esta salvajada. Pequeñas retiradas que nos permitan tomar aire para volver a este ruidoso mundo y comérnoslo con patatas a la vuelta.

Irse a correr solo o con un amigo te hace desconectar a niveles grandiosos. Al llegar a casa, en lugar de encenderte la tele, déjala apagada, ponte música que te guste y disfruta de ella mientras acometes tareas domesticas. De vez en cuando, vete a pasear, seguro que hay algún sitio en tu ciudad que te trasmita tranquilidad. Date una vuelta con los amigos o incluso puedes llamar a alguna vieja amistad a quien añores y retomarla. Reconciliate contigo mismo.

Quien quiera pensar que mi único objetivo cuando hablo de esto, es evadir el alto ritmo de vida y convertirme en un holgazán, se equivoca. La mayoría del tiempo hay que vivir a toda velocidad y a día de hoy no se puede hacer mucho para remediarlo. Solo he dicho que si en los tiempos libres se intentara desconectar, no solo no verías coartada a medio plazo tu concentración, pensamiento crítico y libertad, sino que gracias precisamente a lo anterior, podrías desenvolverte mejor en el trabajo y disfrutar más de la vida.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Inocencia



Desconozco si solo me pasa a mí o en cambio es algo común, pero en mi opinión la inocencia es una cualidad que se hace querer. Me gusta y me atrae de los demás.

La inocencia muestra la no consolidación de la vida como algo rutinario por parte del individuo. No juzga de primeras si el de enfrente puede hacerle daño, simplemente le tiende la mano. Quien lo es además, muestra que es capaz de sorprenderse de lo que ocurre a su alrededor sin desestimar ninguna posibilidad. Por otro lado, el inocente suele ser fácil de engañar y manipular y tiende a dar segundas oportunidades. Se podría decir que no cree saber todo a su alrededor, suele ser una persona humilde y sabedora (o al menos intuidora) de lo poco que sabe y de que nunca lo sabrá todo.

Quien es inocente tiende a sonreír de una manera especial, casi se podría decir que con el alma, tal y como lo hacen los niños. De alguna manera la inocencia tiene ese espíritu rejuvenecedor y que tanto nos hace falta a las personas. No debemos nunca de olvidar que tras vivir un periodo cortísimo de tiempo, desaparecemos, y por tanto cualquier oportunidad para aprender ha de ser bienvenida.

La gente a menudo contrapone los conceptos maduración e inocencia, lo cual nunca me ha hecho gracia. Si tuviera que definir el madurar, diría que es la asimilación por parte del individuo de que la vida es dura y de que tendrá que trabajar duramente para tener éxito en ella. Sin embargo esta casi asentado en nuestra sociedad de que, el madurar, implica el volverse serio y dejar las bromas para cuando tengamos 60 años, dejar el ocio, quizás de hacer deporte y de todo lo que nos pueda relacionar con la sensación de juventud y yo creo que eso no debería ser así. La maduración es la simple constatación de que lo bueno no es gratis, la adolescencia acaba y se empiezan a tomar responsabilidades pero hay diferentes maneras de afrontar este hecho. No hace falta vestir de etiqueta para ser una persona madura.