Ir al contenido principal

Atajos

La vida es como un campeonato de carreras. Quizás en algún circuito, pueda existir la posibilidad de que por sus características, permitan a un piloto mediante un atajo recortar tiempos de forma poco deportiva, dando paso así a que la avaricia y la ambición hagan presencia en su interior y logrando acabar en el primer puesto en la carrera. Falsamente creerá haber alcanzado la gloria, pero por el contrario, se estaría olvidando de las siguientes diecisiete carreras e inexorablemente le acabarían arrebatando la primera posición, tarde o temprano.

Uno no debe alcanzar su meta a cualquier precio. Puesto que los atajos solo sirven al muy corto plazo. De nada sirve esperar con ansia a los jueves universitarios, con el objetivo de disfrutar de la vida y salir de lo monótono ingiriendo ingentes cantidades de alcohol. Puesto que al día siguiente seguirás siendo la misma mierda, siendo tan aburrido como siempre e igual de insocial, más vale en ese caso aprender a ser un poco mas persona y aprender a disfrutar a diario de las pequeñas cosas de la vida. De nada sirve poner todos tus esfuerzos en encontrar pareja para elevar tu autoestima y sentirte más feliz. Puesto que tarde o temprano tendrás que intentar serlo sin él o ella y todo habrá sido una pérdida de tiempo, más vale por lo tanto, empezar a valorarte como realmente te mereces y sonreír, aunque la vida a veces te apuñale.

En la gran mayoría de las ocasiones ganar no es la meta, sino mejorar en el día a día. Puesto que ganar una, dos o tres carreras no conllevará consigo la consecución del campeonato. Sin embargo, el trabajo duro, el sacrificio y el deseo de mejorar te harán mejor y aunque a corto plazo no seas capaz de ganar ni una sola carrera, quizás en unos añitos, seas capaz de ganar un campeonato.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bienvenido al desierto de lo real

El hecho de que los humanos reflexionemos sobre la realidad no es cuestión de azar. Muchas, y me atrevería a afirmar que en alguna parte de sus vidas todas las personas, han experimentado la sensación de que se nos escapa algo. De que debe haber algo que dé sentido a todo esto o que directamente estemos siendo engañados, ya sea por un ente exterior o por nuestra propia mente, y sea por ello que no consigamos quitarnos de encima esta melancolía existencial o nostalgia que nos abarca en ocasiones. "Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?" - Morfeo. La frase que da título a la entrada, es producto de Jean Baudrillard, filósofo postmoderno francés que alcanzó popula

Occidente en confusión

Que humanista me defina mejor que pacifista no significa que no condene la beligerancia. En la guerra no gana nadie y fomenta un odio que se hereda y trasmite a las siguientes generaciones. En estos momentos me pesa el alma y para combatir esta sensación, me dispongo a escribir sobre dos puntos que me parecen relevantes para recobrar la armonía con nosotros mismos y el resto de seres humanos. Es absolutamente primordial tener más empatía que nunca no solo con los árabes que vivan entre nosotros, sino con todos los inmigrantes con los que nos cruzamos y conocemos, puesto que posiblemente no serán días fáciles para ellos. La tragedia de París es el escaparate ideal para que los políticos con ideales ultra nacionalistas saquen con orgullo su bandera anti inmigración y hagan incrementar odios xenófobos entre la población. Cuando nos toca a nosotros sufrir el terror y la barbarie de la guerra, que durante el 99,99% de nuestra vida ni la olemos; el miedo y el odio se abalanzan

Ciencia

Durante los días 28 y 29 de septiembre, tuve la oportunidad de acudir y disfrutar de Amazings 2012 , dos días en Bilbao repletos de ponencias a mano de populares divulgadores en la red, estableciendo como base el rigor científico. Sin duda disfrute como un niño, aprendí sin esforzarme y me reí a carcajada limpia. Pero en medio de toda esta orgía de ciencia y divulgación, había instantes en los que mi corazón se sintió apenado, en la que un sentimiento de tristeza y confusión me abordó. La ciencia es verdad, conocimiento y sin duda progreso pero, ¿Es la ciencia portadora de realidad? Si y no. Al igual que el que posee conocimientos no se convierte en sabio, que un científico conozca el modelo estándar de física de las partículas, tampoco quiere decir que conozca la realidad, pues a nadie se nos escapa que la realidad humana está compuesta de múltiples realidades, tales como la biológica, cultural, sexual, espiritual, etc., etc. Duele oír a algunos científicos menospreciar o

Ética. Parte 2: Definición y modos de comprender lo moral

El libro en el que me he basado para la parte 2 y 3 de esta serie de entradas se titula “Ética”, de Adela Cortina y Emilio Martinez. Se trata de un libro escrito con propósito educativo y que encaja perfectamente como material básico para las siguientes publicaciones. He modificado parte del texto citado para que se entienda mejor y encaje mejor con la estructura de la entrada. Ética La ética es la rama de la filosofía que estudia la bondad o la maldad de los comportamientos. Tiene como centro de atención las acciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada. Filosofamos para encontrar sentido a lo que somos y hacemos; y buscamos sentido para colmar nuestras ansias de libertad, dado que la falta de sentido la experimentamos como cierto tipo de esclavitud. Con el objetivo de encontrar dicho sentido a la vida, la ética se dedica a la reflexión sobre la moral. Pretende explicar los concep

Confianza y tranquilidad

Hasta el imprevisto más grande se puede solucionar en poco tiempo con un buen estado anímico y el más pequeño alargarse y atragantársete con uno inadecuado. Entre los elementos que conforman un buen estado de ánimo, he optado por hablar de la confianza y de la tranquilidad porque son los que en este momento concreto de mi vida más aprecio. Que habitualmente no se den como estado natural de las cosas, no quita para que en la medida de lo posible y sin ofuscarse, se busquen. De la afirmación escrita al principio se pueden obtener una serie de conclusiones sencillas pero fundamentales sobre algunas elecciones que hacemos en la vida. Conviene rodearse de amigos que generen un buen ambiente y por tanto, tranquilidad; para no malgastar ni siquiera una gota de tu energía mental en protegerte del veneno que emiten las malas relaciones. Por supuesto, tener numerosos amigos no es necesariamente bueno. Existen bastantes personas que poseen escasos amigos pero mucho más valiosos que l