domingo, 28 de agosto de 2011

Voluntad de vivir

Deporte, sexo, turismo, drogas, amor, lectura, amistades, películas, estudios. Vistas una a una puede parecer una lista desordenada de palabras, pero nada más lejos de la realidad. Tienen algo en común, y es que son actividades que el ser humano puede realizar que nos proporcionan sensaciones placenteras, motivaciones y estímulos, algo vital hoy en día. Y es que debido al ritmo imperante en nuestra sociedad la gente se deja llevar a un nivel gigantesco, produciendo que al no tener tiempo para ellos mismos; para reflexionar, pararse a pensar sobre ellos mismos o lo que fuere, durante gran parte de su vida se muevan por instinto, como autómatas.

Nuestro ocio está enfocado a la vivencia de nuevas experiencias que nos hagan sentir vivos. Cuanto más lo conseguimos generalmente más alegres estamos. Y es debido a esto que hoy en día se le da tanta importancia al tiempo libre y a los hobbies.

Considero necesario que se entienda el porqué de la importancia en la vida de lo anterior pues incide frontalmente en nuestra felicidad. Y es que quien no es capaz de encontrar sensaciones placenteras sanas como el sentirse bien con uno mismo, la autorrealización, el ser socialmente aceptado, tiende a buscarlas de manera fácil pero insana en adicciones tales como el sexo, las drogas o a la comida y es entonces cuando se pierde la voluntad de vivir que le ha venido innata debido a su condición de ser humano pero que ha elegido no ejercer. Lo cual acaba alienando al ser humano y convirtiéndolo en un ser más de la creación. Destinando al ser humano en cuestión, a ser esclavo de la química y finalmente a vivir eternamente decaído y por supuesto, sin saber que es la felicidad.

He creído importante hablar de este tema porque pienso que forma parte en la formación de lacra de nuestra sociedad. Suelo insistir en diferenciarnos de los animales no humanos, porque si no somos conscientes de que vivimos y de que somos totalmente únicos, no disfrutaremos de nuestras vidas y estaremos a merced de la química de nuestros cuerpos y no de la realidad única de nuestra alma.

Y es que al igual que afirmaba Nietzsche, al cual mas adelante dedicaré alguna entrada, Vivir es querer vivir.

sábado, 27 de agosto de 2011

Odio

El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien lo siente sabe de dónde le viene. Es un arma de doble filo. Al mismo tiempo que herimos al contrincante nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos, más grave es la nuestra. El odio es muy peligroso. Y, una vez que ha arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica.

Haruki Murakami

Texto extraído de http://entremislibros.blogspot.com


Recomiendo encarecidamente pasarse por el blog antes mencionado :)

miércoles, 24 de agosto de 2011

InterRail

La vida continúa. No cede ante la presión de nuestras almas por detenerla y poder vivir eternamente. Los paisajes se suceden uno tras otro. La lluvia aparece y desaparece, al igual que esas personas con las que compartimos un trocito de vida y en las que un visto y no visto, se van, tal como vinieron para seguir con su propio camino, por sus propios raíles.

Las ventanas separan dos mundos, el de los que se quedan en la estación para regocijarse en el ayer y el de los que partimos para disfrutar del mañana. Las literas del vagón actúan como elixir de la vida, te ayudan a cerrar los ojos, pero no con la sola intención de descansar un poco, sino con la de abrirlos mañana con nuevas ilusiones y estímulos, que te ayuden a sentir que la vida merece la pena, aun cuando te des cuenta que el mundo jamás será tan bueno como te lo contaron.

La vida no se detiene, la vida continua. El tren ya está en marcha.

viernes, 5 de agosto de 2011

El amor verdadero

Corazon de mariposas

Todos hemos disfrutado pensando en encontrar nuestro amor verdadero. Todos hemos visto en películas que el amor verdadero es duradero y suministra la felicidad más pura y completa existente en La Tierra. Hay personas que de hecho, están obsesionadas por encontrarlo o sin estarlo, lo busca incesantemente en cada rincón y en cada momento.

En mi opinión, un amor se convierte en el verdadero cuando tus ganas de amar son tan grandes que no tienen límites. Son tan grandes que para respirar solo necesitas a esa persona. Son tan grandes que le entregas tu corazón en bandeja sin dudarlo un segundo, sin importar las posibles consecuencias que esto puede tener a posteriori.

Y no importa quién sea la otra persona. Dos personas no nacen destinadas a estar juntos. Pero una persona si puede estar destinada a amar sin control, a vivir el amor de manera superior a los demás. Y es entonces cuando encuentras a esa persona que está dispuesta, y sobretodo preparada, a recibir todo ese amor y además, está de acuerdo en devolvértelo.

Que el amor se convierta en el verdadero y último depende únicamente de las ganas que las personas involucradas tengan de que lo sea. Hay quien dice haberlo encontrado a la primera y no es cuestión de haber ganado la lotería, simplemente desde siempre, todo su ser estuvo preparado para amar con toda su fuerza.

De la dificultad de encajar con una persona, una vez se admita que el amor verdadero lo creamos cada uno de nosotros, solo se puede culpar al miedo que la otra persona tenga de ser amada. En una relación hace falta saber amar, pero sobretodo que las dos personas estén preparadas o dispuestas a recibir ese amor, lo cual es todavía más espinoso. Es notablemente más difícil de asumir ser la razón última de la felicidad de otra persona que simplemente quererle. Es más fácil entregar tu alma, que ser el último responsable de la de enfrente.

El amor verdadero no existe como realidad, pero siempre que estemos dispuestos a entregar sin miramientos nuestro corazón al de enfrente, lo podremos encontrar.