Ir al contenido principal

Las batallas silenciosas

Las batallas silenciosas solo las puede ganar quien no se molesta en hacer ruido. Quien hace del silencio su escudo y de sus actos la espada.

Son largas y demuestran constancia. Como el ir y venir sin cesar de las olas contra las piedras, sabedoras de que tarde o temprano las reventaras en pedazos. Como la muerte sabe que tarde o temprano ganara su particular batalla.

Son batallas contra ti mismo (autosuperacion), pero también pueden ser batallas contra otra persona (el demostrarle a alguien que eres el mejor) o simplemente contra el mundo (las actuales acampadas).

Resultan grandemente desgastadoras y desmoralizadoras, y a menudo debido a la naturaleza de la misma, no hay persona en quien apoyarse para que te eche una mano, pues eres tú y solo tu quien debe superarse. Uno debe sonreír aunque le escaseen las fuerzas, aunque en ese momento, vaya perdiendo la batalla. No demuestra la fuerza física, dada por la naturaleza, sino la fuerza de tu alma, la que has ido ganando y desarrollando a lo largo de tu vida. La fuerza que te impulsa hacia adelante en esta vida.

Son batallas donde solo priman los hechos. Si debes demostrarle a alguien lo responsable que eres, eso mismo, debes serlo. No solo decir que lo eres. Y normalmente cuesta sudor y lágrimas demostrárselo a alguien. Si debes demostrarle a alguien la fuerza de voluntad que tienes, eso, debes hacerla ver, no decirla. Si quieres demostrarle a alguien tu valía, debes demostrárselo, no decírselo.

Lo que ha ocurrido con la acampada en Barcelona es un gran ejemplo de una gran victoria en una de estas batallas. El intento agresivo por parte de los Mossos d'Esquadra de echar a los indignados de la plaza Cataluña, solo ha servido para darles un set a favor de los últimos. Es su silencio quien les ha dado la victoria. Es la constancia y el bien hacer, los motivos por los que han ganado. Si se quiere que algo dure en el tiempo, la manera de lograrlo ha de ser asi, pues todo lo que se consigue con las armas, se pierde con las armas. Igual que el que te quiere por dinero o prestigio, te deja por la misma razón.

Podemos situar en esta misma esfera las figuras de Gandi, Jesucristo o la Madre Teresa de Calcuta. Posiblemente débiles físicamente pero moralmente intachables y con tanta fuerza de voluntad que consiguieron cambiar al mundo solo con sus actos silenciosos y pacificos.

Las batallas silenciosas son las verdaderas batallas en la vida, gánalas y estarás un poco más cerca de optar a la felicidad, piérdelas y estarás un poco más cerca del fracaso.

Sin ningún genero de duda, la batalla más importante de la vida es aquella que se pelea diariamente en los silenciosos aposentos del alma.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Valores capitalistas y otras mentiras

Durante - lo que podríamos definir – el primer siglo de vida del modelo económico-social actual, la cantidad de clase media aumentó sin duda pero en estos tiempos locos actuales, se podría decir que, entre los integrantes de dicha clase, ¿sigue incrementándose el nivel de felicidad tal y como sí ha pasado durante el siglo pasado? La respuesta seguramente es negativa, diferenciando en todo caso felicidad de bienestar.
La economía capitalista necesita del incremento constante del PIB anual para que funcione y esto a largo a plazo, solo es posible mediante el surgimiento de revoluciones, como por ejemplo, la revolución industrial o la reciente revolución en las IT (Information technology) en el siglo XXI. ¿Pero qué pasará cuando el ritmo de revoluciones decrezca? Parece lógico pensar que algún día ocurrirá. Pienso que poco a poco, las épocas de crecimiento cercano al crecimiento 0 serán más frecuentes, con lo que ello conlleva implícitamente para la creación y eliminación de empleo. Sien…

Occidente en confusión

Que humanista me defina mejor que pacifista no significa que no condene la beligerancia. En la guerra no gana nadie y fomenta un odio que se hereda y trasmite a las siguientes generaciones. En estos momentos me pesa el alma y para combatir esta sensación, me dispongo a escribir sobre dos puntos que me parecen relevantes para recobrar la armonía con nosotros mismos y el resto de seres humanos.
Es absolutamente primordial tener más empatía que nunca no solo con los árabes que vivan entre nosotros, sino con todos los inmigrantes con los que nos cruzamos y conocemos, puesto que posiblemente no serán días fáciles para ellos. La tragedia de París es el escaparate ideal para que los políticos con ideales ultra nacionalistas saquen con orgullo su bandera anti inmigración y hagan incrementar odios xenófobos entre la población.
Cuando nos toca a nosotros sufrir el terror y la barbarie de la guerra, que durante el 99,99% de nuestra vida ni la olemos; el miedo y el odio se abalanzan sobre nuestr…

Bienvenido al desierto de lo real

El hecho de que los humanos reflexionemos sobre la realidad no es cuestión de azar. Muchas, y me atrevería a afirmar que en alguna parte de sus vidas todas las personas, han experimentado la sensación de que se nos escapa algo. De que debe haber algo que dé sentido a todo esto o que directamente estemos siendo engañados, ya sea por un ente exterior o por nuestra propia mente, y sea por ello que no consigamos quitarnos de encima esta melancolía existencial o nostalgia que nos abarca en ocasiones. "Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?" - Morfeo.
La frase que da título a la entrada, es producto de Jean Baudrillard, filósofo postmoderno francés que alcanzó popularidad debi…

Introspección fortuita

No puedo parar. No ha habido manera posible de escapar de ello durante toda la tarde, algo a lo que no puedo dar nombre. Es una sensación puñetera, pues no viene de algún hecho vivido recientemente, sino que me temo que se trata de algo mucho más complejo.
Se trata de un sentimiento que trae consigo unas ganas terribles por vivir, aunque no de cualquier forma. Quiero vivir de forma que ayude a los demás a ser mejores. Quiero haber sido capaz de haber hecho a una persona feliz. Me siento casi obligado a hacer algo por el mundo, en respuesta a la posibilidad de vivir que se me ha proporcionado. Quiero hacer sentir orgulloso a esa misteriosa fuerza que a todos y a absolutamente todo lo mueve hacia adelante.
Cuando me hundo en mí mismo en busca de tal sensación, ella huye. Me viene a la cabeza que quizás esa extraña sensación sea la respuesta a una eterna pregunta, una respuesta que nunca se dejara encontrar y que juega conmigo a sabiendas de que nunca lo haré.
Mientras os narro esta e…

Confianza y tranquilidad

Hasta el imprevisto más grande se puede solucionar en poco tiempo con un buen estado anímico y el más pequeño alargarse y atragantársete con uno inadecuado.
Entre los elementos que conforman un buen estado de ánimo, he optado por hablar de la confianza y de la tranquilidad porque son los que en este momento concreto de mi vida más aprecio. Que habitualmente no se den como estado natural de las cosas, no quita para que en la medida de lo posible y sin ofuscarse, se busquen. De la afirmación escrita al principio se pueden obtener una serie de conclusiones sencillas pero fundamentales sobre algunas elecciones que hacemos en la vida.
Conviene rodearse de amigos que generen un buen ambiente y por tanto, tranquilidad; para no malgastar ni siquiera una gota de tu energía mental en protegerte del veneno que emiten las malas relaciones. Por supuesto, tener numerosos amigos no es necesariamente bueno. Existen bastantes personas que poseen escasos amigos pero mucho más valiosos que los treinta …