lunes, 16 de mayo de 2011

El sacrificio

Entrada relacionada con La alteridad.

¿Somos o no animales? La respuesta es fácil. Si pero… en el fondo.

Quiero decir, nuestra base es animal 100% y para todos es igual. Nacemos con exactamente los mismos instintos, con exactamente las mismas habilidades básicas; la manipulación de objetos, el habla, etc. Y con los mismos fines, sobrevivir y procrear. Pero debido a la evolución (un tema divertido, ¿Casualidad?) hemos desarrollado más nuestro cerebro obteniendo al final, más capacidad de decisión que nunca ningún animal había tenido.

Hoy en día, la sociedad está ya construida y para suerte de cada uno de nosotros ya no es necesario tanto cerebro para sobrevivir (¡ya está en las manos del ser humano hasta defendernos de amenazas espaciales!). Nuestro presente y futuro se basa más que nunca en el tejido de seres humanos y de ahí la importancia del apartado psicológico del ser humano.

En esta gran sociedad en la que habitamos (el planeta tierra), gracias a la evolución de las comunicaciones vivimos como si fuéramos un solo ente. ¡En tan solo 2 segundos te puedes enterar de las gracias y desgracias de cualquier amigo o desconocido! Por lo tanto, todas las personas tienen muchísimo más impacto sobre ti y tus emociones.

El sacrificio es una de estas habilidades humanas de la nueva era, el ser humano es capaz de actuar para su propio mal en beneficio de otro. Esto no se da en ningún animal. Cuesta hacerlo puesto que nuestra parte animal nos pide sobrevivir y actual lo más egoístamente posible para hacerlo pero sin embargo, nos es posible elegir. Nos es posible hacer el bien aunque salgas mal parado.

¿Por qué hablar de sacrificio ahora? Por suerte o desgracia nuestra felicidad se encuentra más situada en el lado humano, que en el animal. De ahí la importancia de “ser persona” para ser feliz. De ahí la importancia del otro, para ser feliz.

El sacrificio no es una inversión. Por ejemplo sacarse una carrera no es sacrificio pues el beneficio que obtienes es grande como para considerarlo sacrificio. Al igual que tampoco lo es Trabajar. Del sacrificio no se obtiene aparentemente nada.

Por tanto, trata de un beneficio totalmente ajeno a ti, no vale el ayudar para que en un futuro te ayuden, no vale el “hoy por ti, mañana por mí”. No hay interés posible. El sacrificio sale de uno mismo, el sacrificio es uno mismo. No lo haces por tu instinto (como casi todo lo que hacemos), no lo haces en tu beneficio (como casi todo lo que hacemos). El sacrificio sale de tu verdadera persona, no del animal que llevas dentro.

Eli me preguntaba en el post anterior que pensaba sobre la felicidad ajena. Sinceramente pienso que si bien no hemos de vivir solamente para los demás, allí es donde debemos de intentar buscar la felicidad. Y cuanta más capacidad de amar tengamos y más estemos dispuestos a sacrificar por el otro, más felices podremos llegar a ser en nuestra vida.

Como conclusión decir que el dinero y el sistema capitalista ha demostrado ser una vía bastante buena para conseguir este primero objetivo, el de sobrevivir. Pero poco ha servido para la obtención del objetivo más humano, ser felices. Solo depende de cómo somos, y de cómo queremos ser, el ser felices.

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