domingo, 27 de marzo de 2011

¡La caverna cumple 6 meses!

Sin caverna no hay mito cumple seis meses, lo cual me llena de una sensación de orgullo y bienestar difícilmente descriptible.

Seguramente es debido a que he logrado mis objetivos con creces. ¿Qué cuáles son? Principalmente el hacer pensar a los demás, pero hay una serie extensa de fines también cumplidos. He proclamado la necesidad de conocerse a uno mismo. Según mis experiencias he intentado aclarar que nos hace felices, y que desdichados. Os he mostrado una manera de vivir diferente, sin lugar a la excusa, en armonía con el entorno, cooperando con los demás y ensalzando la amistad sobre todas las cosas.

A nivel individual, lo mejor de todo, y lo que mejor me hace sentirme es que lo he hecho todo en base a mis valores y moral. He sido más que nunca yo mismo ante el mundo, sin complejos. Al empezar, mi única aspiración fue la de poder desquitarme de todas estas cosas que se pasean por mi cabeza, de una manera natural y sencilla, escribiéndolo todo en un blog. Y no os podéis imaginar mi sorpresa cuando según fueron pasando los meses, tanto gente a la que conozco personalmente como a los que no tengo el placer de hacerlo, me hacían saber no solo que leían mis reflexiones, ¡sino que algunas les gustaban!. Al fin y al cabo, entendible. Si partimos de la base de que el mundo es altamente subjetivo a causa de las limitaciones que nos impone “la cárcel del cuerpo”, el hecho de poder apropiarse de la mayor cantidad de opiniones, puede ser la única forma de entender la vida y sus múltiples vertientes.

Yo… no soy nadie. Solo un tonto más al que desde joven le han gustado este tipo de aburridos temas. Simplemente he intentado acercaros un poco más a este inmenso mundo de pensamientos, sensaciones y sobretodo, de preguntas.

martes, 22 de marzo de 2011

Libia

Y volvió a suceder. Nada se ha aprendido del pasado. Parece que fue ayer cuando los EEUU invadieran Iraq con la única intención de robar petróleo y con la excusa de proteger a los civiles. Miles de muertos después, vuelve a pasar. Y no tiene nada que ver con la defensa de los derechos humanos o con la defensa de la democracia.

Me siento avergonzado de Europa, me siento avergonzado de España. No estoy en contra de que ayudemos a la población civil de países donde un dictador los esté masacrando, pero sí de que siempre lo hagamos en países donde tengamos muchos intereses económicos. Y este es el caso.

Cuan fácil es hablar y que poco reflexionar. Desde aquí no nos damos cuenta de lo que es una guerra. Lo que es jugar con vidas que no te pertenecen. Parece que la única forma de que pensemos lo que sucede en esos países es que Gadafi nos lance un par de bombas atómicas y que desaparezcan la mayoría de nuestros amigos y parientes. Pensadlo por un momento.

Lo peor es que siempre he pensado que los políticos que gobiernan son una proyección de nosotros mismos como pueblo. Si nosotros a nivel individual, nos dedicamos a mirar a otro lado ante las desgracias mientras eludimos los impuestos. Ellos, se dedicaran a mirar a otro lado ante las torturas a persones en Iraq mientras se apropian del petróleo de Libia.

El cambio está en nosotros mismos, depende de nosotros. Y cuanto antes cambiemos, antes cambiaremos el orden mundial.

jueves, 17 de marzo de 2011

Sexo

Últimamente estoy siendo testigo de un suceso bastante preocupante y llevo ya un tiempo con ganas de escribir sobre el asunto. Soy consciente de que seguramente el tema pueda dar base a malinterpretaciones por parte de los lectores y amigos, pero estoy seguro de que al menos parte de vosotros sabréis a lo que me refiero.

Cuando se es joven no se atiende a razones y mucho menos si hablamos de sexo. Pero joder, hay un momento en la vida en la que la gente se tiene que dar cuenta de que el sexo mal entendido, puede llegar a ser una de las mayores formas de alienación que existen. ¿No os dais cuenta que en ocasiones el darle excesiva importancia en vuestra vida a todo lo que tiene que ver con el sexo os puede llegar a hacer sentir intensamente desdichados?

Me refiero a todo ese tipo de pensamientos negativos que surgen en las cabecitas de algunas personas cuando la presión social les puede y les surge la increíble necesidad de tener sexo y no pueden hacerlo. Chicos y chicas, el sexo existe para disfrutarlo, ¡es obvio! Pero que en la televisión no hagan más que fomentar el sexo desmedido no quiere decir que los que no se pasen todo el día follando sean unos apartados de la sociedad.

A lo que voy, la “necesidad” de sexo (no estoy de acuerdo en incluir el sexo como necesidad BASICA del ser humano) es algo con lo que hay que aprender a convivir. Al igual que cuando tenemos hambre no rompemos escaparates para robar tartas o cuando estamos faltos de dinero, no nos da por atracar un banco. Es cierto que existe una diferencia, y es que desde que llegamos a la adolescencia no hemos parado de recibir estimulos relacionados con el sexo y se ha magnificado en exceso el tema. Os aseguro que hay cosas 3896346 más importantes en la vida.
No os dejéis sobrepasar por esto.

lunes, 14 de marzo de 2011

Pequeños detalles

En medio de la noche abrí los ojos. Y según fui recordando quien era y que hacía allí tumbado, decidí levantarme a por un vaso de agua, pues sentía la boca excesivamente seca. Cuando me volví a acostar me pregunté:

“¿Qué hora será?”.

Y con la intención de aproximarme lo máximo posible a la hora correcta, comencé a meter variables en el cálculo.

“¿Cuánto de cansado me siento? ¿Cuánto ruido hay en la calle? ¿Sigue mi ama viendo la tele?”.

Mi primera aproximación dio como resultado que eran las 4:30. Pero lejos de contentarme pensé.

“Guay, pero que justo salga un número taaaan redondo es sumamente difícil…”.
Así que concretando aun más mis anteriores razonamientos, llegué a otro número.
“Deben ser cerca de las 4:18, o 4:20”.

Pues miré la hora y exactamente eran las 4:30. Después de sonreírme a mí mismo y abrazar a mi querida almohada llegue a una conclusión bastante obvia, pero la cual no tenemos muy presente algunas veces.

En demasiados momentos de nuestras vidas damos más vueltas a las pequeñas cosas de las necesarias, conllevando con eso a que no solo erremos en muchas ocasiones, y que sacrifiquemos tiempo muy valioso que seguramente necesitemos en otros asuntos de nuestras vidas; sino que también y lo más importante, a que tengamos un motivo más de preocupación y estrés. Lo cual no hará sino quitarnos parte de nuestra felicidad.

viernes, 11 de marzo de 2011

¿Es una coincidencia?

"No sé si tiene que ver con el tiempo, pero desde el primer momento me noto muy concentrado. De repente me siento más espabilado que la media, un poco más inteligente que antes, me siento intensamente presente en ese vagón amarillo que pasa volando por el paisaje nublado. Y me pregunto: ¿Que es la conciencia? ¿Qué es la memoria y qué es la reflexión? ¿Qué significa "recordar" u "olvidar" algo? ¿Qué es eso de pensar y pensar en lo que es pensar? Y sobre todo: ¿Es la conciencia una casualidad cósmica? ¿Se debe a una mera coincidencia el que este universo por el momento sea consciente de sí mismo y de su propia evolución? ¿O es algo característico de la naturaleza de este universo?"

Fuente: El castillo de los Pirineos

jueves, 10 de marzo de 2011

He aprendido...

Que no puedes hacer que alguien te ame. Todo lo que puedes hacer es ser alguien quien pueda ser amado, el resto depende de ellos.

He aprendido que no importa cuánto quieras, algunas personas simplemente no corresponden tu cariño.

He aprendido que toma años construir la confianza y sólo unos segundos para destruirla.

He aprendido que no es lo que tienes en la vida, sino a quien tienes lo que cuenta.

He aprendido que no te debes comparar con lo mejor que otros pueden hacer, sino con lo que tú mejor puedes hacer.

He aprendido que no es lo que le pasa a la gente lo que es importante, es lo que hacen al respecto.

He aprendido que puedes hacer algo en un instante que te dará dolor de cabeza de por vida.

He aprendido que me está tomando mucho tiempo ser la persona que quiero ser.

He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar.

He aprendido que siempre debes despedirte de los seres amados con palabras de amor. Podría ser la última vez que los veas!.

He aprendido que, o controlas tu carácter, o tu carácter te controla a ti.

He aprendido que los héroes son personas que hacen lo que se tiene que hacer cuando se debe hacer, sin importar las consecuencias.

He aprendido que aprender a perdonar requiere práctica.

He aprendido que hay gente que te quiere mucho pero que no sabe cómo mostrártelo.

He aprendido que mi mejor amigo y yo podemos hacer de todo o nada y pasarlo bien.

He aprendido que algunas veces la gente que tú esperas que te pateen cuando estás caído serán los que te ayuden a levantarte.

He aprendido que una amistad verdadera continua creciendo aún en medio de una gran distancia. Igual sucede con el amor verdadero.

He aprendido que tan sólo porque alguien no te ama de la manera que quieres que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene.

He aprendido que la madurez tiene más que ver con los tipos de experiencias que has tenido y lo que has aprendido de ellas y menos que ver con cuántos cumpleaños has celebrado.

He aprendido que no debemos cambiar de amigos si entendemos que los amigos cambian.

He aprendido que no importa qué bueno es un amigo, puede herirte de vez en cuando y debes perdonarlo por eso.

He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros. A veces debes aprender a perdonarte a ti mismo.

He aprendido que no importa que esté roto tu corazón, el mundo no se detiene por tu dolor.

He aprendido que nuestro pasado y las circunstancias podrían haber influenciado quienes somos, pero somos responsables por quienes seremos.

He aprendido que sólo porque dos personas discutan no significa que no se amen y tan sólo porque no discutan no significa que lo hagan.

He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.

He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse y mantenerse enamorado.

He aprendido que no importa las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan más lejos en la vida.

He aprendido que tu vida puede cambiar en cuestión de horas por gente que ni siquiera conoces.

He aprendido que aún cuando piensas que no tienes nada más para dar, cuando un amigo llora en ti tú encontrarás la fuerza para ayudarlo.

He aprendido que escribir, lo mismo que hablar, pueden aliviar dolores emocionales.

He aprendido que el paradigma en que vivimos no es todo lo que se nos ha dado.

¿Qué has aprendido tú?



Aclaro que este precioso texto no es mio. Pero queria compartirlo con vosotros :)

Fuente: El ser bohemio

lunes, 7 de marzo de 2011

De genios malignos, errores e incertidumbre

Nadie es capaz de asegurar que no estamos siendo manipulados por un genio maligno y de que en momentos concretos de nuestra vida no tengamos ni siquiera oportunidad de obrar consciente e individualmente. Relacionado con lo anterior, he hablado en ocasiones de algo que me fascina, como es lo increíblemente predestinados que estamos por el ADN a ser de una determinada manera. Y aunque a ojos de la gente todo esto sea negativo, se debe aprender a mirar y entender el asunto como lo que realmente es, somos animales y aunque con objetivo de alzar nuestra autoestima se nos ha inculcado que somos la única especie en la que cada individuo es diferente, lo cierto es que tampoco hay dos perros que sean completamente iguales. Debemos convivir con ciertos dilemas existenciales, y quien lo hace adecuadamente y se enfrenta a tales preguntas con valentía y serenidad, acabará teniendo éxito.

Si bien es cierto que debemos vivir con el temor a que nuestro mundo no sea real. Existen ciertas cosas que hacen olvidarnos de este tema o al menos, poder dejar de lado estas cuestiones. Cometer errores es una de esas cosas que te hace sentir vivo. Pues logra que por un periodo de tiempo, si esos errores son asumidos como propios, te hagan rabiar de impotencia, te hagan enfurecer por la derrota, o por el contrario, esos errores pueden servirte como fuente de fuerza e ilusión para alcanzar nuevas metas. En general, los errores hacen sentirte influenciador de cambios y por tanto te ayudan a actuar proactivamente antes los problemas y a sentirte un ser individual ante el mundo.

Por último, la incertidumbre de no saber que va a pasar actúa de manera similar a cagarla, te hace sentirte un robot por el cual circulan mediante extrañas conexiones, nervios que hacen que odies cada parte de tu cuerpo. Para mí es la peor de las sensaciones, la peor de las pesadillas. Se puede vivir sin una pierna, se puede vivir trabajando de minero o se puede ser feliz siendo un niño nigeriano con pocos recursos para vivir. Pero no se puede vivir con incertidumbre. Y el tema del cual se trate puede ser de lo más mundano y sin importancia, a una cuestión de vital importancia. Y para mí, es en momentos como estos en los que desearía la existencia del tal dios maligno. Que hiciera de esta vida, algo con más azar y por tanto con menor relación acción-reacción. Que llene el mundo de incertidumbre. Pues como en muchos casos, los polos opuestos son dos caras de una misma moneda. Si todos los sucesos carecieran de lógica, podrias prever el siguiente suceso. Seguramente se trate de algo que carezca de lógica.

Odio la incertidumbre.