Ir al contenido principal

CAMINAR

Hola amigos:

Largo tiempo atras escribí una entrada especial, de mi puño y letra. Trataba sobre mi entonces proxima, futura aventura, El Camino de Santiago, y como esperaba que cambiara mi vida. Definia la diferencia entre caminar y CAMINAR. Peregrinar, escribia, no es solo andar y andar por tierras desconocidas hacia un santuario, es hacerte mejor cada día que andas. Omitiendo metaforas, explicaba la diferencia entre poner el acento sobre nosotros mismos, o en cambio, darle al mundo la oportunidad de que dirija nuestras vidas.

Siempre creí que haciendo las cosas bien, algun dia seria recompensado. El problema es que, si el fin ultimo de tu vida es encontrar la felicidad, una vez te sientas feliz, te quedas sin objetivo. Y esto puede acarrear falta de motivacion. Y por tanto, acabas perdiendo la importancia que tienes como ser humano unico.

Como he estado comentando, el mundo se divide en dos clases de personas, los que quieren, deciden, y ELIGEN sobre el futuro de su vida. Y los que esperan, que el destino les traigan cosas bonitas (no suele funcionar)

Pero yo cometi un grave error, en busca de esa felicidad ultima corrí, en vez de andar. Y al igual que recorriendo El Camino de Santiago, de que coño sirve correr si cuando se disfruta es durante el viaje, de que coño sirve llegar antes si no has aprendido nada. El Camino de Santiago trataba de hacerse mejor cada día que andas... Y en la vida, yo creo que el objetivo es el mismo.

Me deje cegar por la meta, cuando lo verdaderamente importante es el trayecto. Pues es cuando disfrutas, aprendes y sobretodo, creces como persona. Cometí el error de buscar desesperadamente ser felizJustificar a ambos lados, y la felicidad, amigos mios, no es algo que se obtenga de la noche a la mañana. La felicidad, es la recompensa a una manera de actuar. Haciendo daño no seras feliz. Arrancandole una carcajada a tu amigo, si. Guardando rencor, orgullo, odio en tu interior no seras feliz. Perdonando lo imperdonable, si.

No tengais a la felicidad como una meta, sino como una manera de enfrentar la vida.

Consulte el

Comentarios

  1. Hola Alejo:
    He estado leyendo tus ideas sobre la felicidad y me han parecido muy interesantes. Sin embargo,me gustaría preguntarte sobre un tema que creo no has escrito. Has escrito varios artículos sobre la felicidad, pero en ninguno he encontrado nada sobre la felicidad ajena. Dado que eres una persona tan reflexiva, me gustaría que compartieras con nosotros tus ideas sobre dejar de lado los intereses propios. Sería interesante.

    Un saludo.

    Eli

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Bienvenido al desierto de lo real

El hecho de que los humanos reflexionemos sobre la realidad no es cuestión de azar. Muchas, y me atrevería a afirmar que en alguna parte de sus vidas todas las personas, han experimentado la sensación de que se nos escapa algo. De que debe haber algo que dé sentido a todo esto o que directamente estemos siendo engañados, ya sea por un ente exterior o por nuestra propia mente, y sea por ello que no consigamos quitarnos de encima esta melancolía existencial o nostalgia que nos abarca en ocasiones. "Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?" - Morfeo.
La frase que da título a la entrada, es producto de Jean Baudrillard, filósofo postmoderno francés que alcanzó popularidad debi…

Occidente en confusión

Que humanista me defina mejor que pacifista no significa que no condene la beligerancia. En la guerra no gana nadie y fomenta un odio que se hereda y trasmite a las siguientes generaciones. En estos momentos me pesa el alma y para combatir esta sensación, me dispongo a escribir sobre dos puntos que me parecen relevantes para recobrar la armonía con nosotros mismos y el resto de seres humanos.
Es absolutamente primordial tener más empatía que nunca no solo con los árabes que vivan entre nosotros, sino con todos los inmigrantes con los que nos cruzamos y conocemos, puesto que posiblemente no serán días fáciles para ellos. La tragedia de París es el escaparate ideal para que los políticos con ideales ultra nacionalistas saquen con orgullo su bandera anti inmigración y hagan incrementar odios xenófobos entre la población.
Cuando nos toca a nosotros sufrir el terror y la barbarie de la guerra, que durante el 99,99% de nuestra vida ni la olemos; el miedo y el odio se abalanzan sobre nuestr…

El laberinto sentimental: parte I

"Somos inteligencias emocionales. Nada nos interesa más que los sentimientos, porque en ellos consiste la felicidad o la desdicha. Actuamos para mantener un estado de ánimo, para cambiarlo, para conseguirlo. Son lo más íntimo a nosotros y lo más ajeno. No sentimos lo que querríamos sentir. Somos depresivos cuando quisiéramos ser alegres. Nos reconcomen las envidias, los miedos. Los celos, la desesperanza. Desearíamos ser generosos, valientes, tener sentido del humor, vivir amores intensos, librarnos del aburrimiento, pero nos zarandean emociones imprevistas o indeseadas. Incluso un sentimiento tan tranquilo como la calma, nos “invade”. Podría leerse la historia de nuestra cultura como el intento de contestar a una sola pregunta: ¿Qué hacemos con nuestros sentimientos?"Los sentimientos son quienes juzgarán nuestra vida cuando esta se nos vaya acortando y quienes ya lo vienen haciendo desde que nacimos. La vida no la podríamos sentir como un fenómeno consciente sin ellos. Somo…

Introspección fortuita

No puedo parar. No ha habido manera posible de escapar de ello durante toda la tarde, algo a lo que no puedo dar nombre. Es una sensación puñetera, pues no viene de algún hecho vivido recientemente, sino que me temo que se trata de algo mucho más complejo.
Se trata de un sentimiento que trae consigo unas ganas terribles por vivir, aunque no de cualquier forma. Quiero vivir de forma que ayude a los demás a ser mejores. Quiero haber sido capaz de haber hecho a una persona feliz. Me siento casi obligado a hacer algo por el mundo, en respuesta a la posibilidad de vivir que se me ha proporcionado. Quiero hacer sentir orgulloso a esa misteriosa fuerza que a todos y a absolutamente todo lo mueve hacia adelante.
Cuando me hundo en mí mismo en busca de tal sensación, ella huye. Me viene a la cabeza que quizás esa extraña sensación sea la respuesta a una eterna pregunta, una respuesta que nunca se dejara encontrar y que juega conmigo a sabiendas de que nunca lo haré.
Mientras os narro esta e…

Ciencia

Durante los días 28 y 29 de septiembre, tuve la oportunidad de acudir y disfrutar de Amazings 2012, dos días en Bilbao repletos de ponencias a mano de populares divulgadores en la red, estableciendo como base el rigor científico. Sin duda disfrute como un niño, aprendí sin esforzarme y me reí a carcajada limpia. Pero en medio de toda esta orgía de ciencia y divulgación, había instantes en los que mi corazón se sintió apenado, en la que un sentimiento de tristeza y confusión me abordó.
La ciencia es verdad, conocimiento y sin duda progreso pero, ¿Es la ciencia portadora de realidad? Si y no. Al igual que el que posee conocimientos no se convierte en sabio, que un científico conozca el modelo estándar de física de las partículas, tampoco quiere decir que conozca la realidad, pues a nadie se nos escapa que la realidad humana está compuesta de múltiples realidades, tales como la biológica, cultural, sexual, espiritual, etc., etc.
Duele oír a algunos científicos menospreciar o incluso rel…